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La Habana
por Juan Carlos Lehr GayGuatemala.com
Fotografías: Kike Hernandez.

Sin duda uno de los países del mundo que tiene una activísima vida gay, pero que no la ventila a través del Internet por sus condiciones específicas en los económico, lo político y lo social, es Cuba. Uno podría pasar horas enteras en la Internet buscando una guía o recomendaciones generales para orientarse sobre las actividades recomendadas para la gente gay que viajará a la hermosa Antilla Mayor, y realmente lo único que se encuentra son alarmantes noticias de supuestos ataques contra homosexuales o información tan caduca o engañosa como la que –desafortunadamente–  aparece en la edición 2001 de la guía gay mundial Spartacus; ahí se dice que la homosexualidad está prohibida en Cuba (lo que es cierto en alguna medida), que muchos sitios meramente turísticos son gays (lo que es falso) o que a las personas a las que se les detecta VIH son separadas de la sociedad y confinadas a sitios alejados de las concentraciones urbanas (lo que es totalmente falso e ignora la existencia de importantes programas de prevención y servicios de atención a personas con VIH). En fin, lo que quiero manifestar es mi sorpresa ante la enorme vaguedad, falsedad e imprecisión de la información que existe en la red con relación a la vida gay en la bellísima Cuba.

Debo decir que para ser un país en donde supuestamente está prohibido que las personas expresen abiertamente su homosexualidad, la cosa está bastante desinhibida y explícita, y existe un intenso movimiento de la comunidad gay en lo que a divertirse públicamente se refiere, especialmente en su ciudad capital y en el barrio del Vedado. 

El ambiente gay en La Habana es particularmente divertido y te invito a que lo conozcas en tus próximas vacaciones.

Arreglando el viaje a Cuba

Si has decidido tomarte un merecido descanso de tu trabajo y conocer la tierra de los habanos y el ron, entonces es recomendable acudir a una agencia de viajes para hacer todos los preparativos de tus vacaciones en Cuba, pues además de que existen atractivos paquetes con todo incluido, la agencia se encargará de tramitar tu visa o tarjeta de turista para poder cumplir con los requerimientos migratorios para visitar este país. Si tu vives en la Ciudad de Guatemala, podrás comprobar fácilmente que viajar a Cuba es mucho más barato que hacerlo a cualquier otro destino en el Caribe.

Una vez arreglado todo, en tu maleta procura incluir todo lo necesario para un destino de playa y para disfrutar de un clima paradisíaco. Así mismo, no escatimes en llevar contigo todos los artículos de baño que pudieras necesitar (pasta de dientes, desodorante, jabón, ¡condones!, etc.) así como tus bronceadores y protectores solares, pues son cosas que difícilmente conseguirás en la isla, pues podría no haberlas o resultar demasiado caras. Lleva ropa ligera estilo playero, pero también algo un poco más formal para visitar los diversos cabarets y centros nocturnos en los que se presentan estupendos espectáculos musicales y de variedad.

Te recomiendo mucho, si tu presupuesto te lo permite, que rentes un automóvil para moverte con toda libertad por la isla; lo único que necesitarás para esto es llevar contigo tu licencia para manejar. Existen diversas agencias arrendadoras con tarifas excepcionalmente baratas, y puedes rentar desde un BMW o un Mercedes Benz, hasta un precioso Jeep Suzuki o un auto compacto de manufactura francesa o nipona. Si te pones a hacer cuentas, te resulta mucho más económico pagar un promedio de 60 dólares diarios por un auto que te permitirá desplazarte con toda libertad por toda La Habana y sus alrededores, que estar tomando taxis que te cobrarán –aproximadamente– un dólar por kilómetro recorrido. La Habana es una ciudad muy segura y puedes andar con toda la confianza de que nadie te robará el auto, que no serás asaltado y que incluso puedes caminar a cualquier hora del día o de la noche sin ningún tipo de problema.

Llegando al corazón gay de La Habana

En toda Cuba hay una población que apenas rebasa los 11 millones de personas,  y en La Habana se concentra aproximadamente la 5ª parte de este total, es decir, cerca de 3 millones de habitantes. Por lo tanto, la ciudad capital de Cuba presenta un intenso movimiento urbano y, de igual forma, las actividades de la comunidad gay son múltiples a pesar de la supuesta prohibición. 

En La Habana no existen bares, discotecas o establecimientos comerciales identificados tácitamente como gays. Sin embargo, en el barrio conocido como El Vedado y específicamente en las esquinas que hacen las calles 23 y G, o en el parque de los famosos helados Copelia o en las afueras del cine Yara, diariamente hay una nutrida concentración de gente gay que busca divertirse, conocer gente e incluso organizar divertidas fiestas en domicilios particulares. Durante el día y gran parte de la tarde, los alrededores del cine Yara y las cafeterías aledañas (concretamente La Arcada) son el sitio ideal para conocer a chicos y chicas gays; y durante la noche y ya entrada la madrugada, la cafetería que está en el parque de la esquina de las calles 23 y G se convierte en un enorme antro al aire libre por donde circulan todo tipo de gente gay.  Creo que no es necesario hablar de lo bella que es físicamente la gente en Cuba (su fama lo dice todo), donde el 73% de la población es predominantemente blanca (de origen español), el 14% son mestizos y el 12% son negros. Todos ellos gente en verdad muy guapa.

 

Las fiestas gays son el sustituto de lo que en otros países serían las discotecas o los bares. En ellas, conocerás a mucha gente muy abierta y con una magnífica disposición para tratar a los extranjeros (provenientes principalmente de Europa, Asia, Canadá, Guatemala, México, en menor medida, de los EEUU). Con música de salsa, rock en español o en inglés, espectáculos travestí o drag, podrás tomarte una deliciosa cerveza Cristal, un “mojito” o un daiquiri (bebidas hechas con ron cubano), en compañía de un guapo isleño (o guapa, si eres lesbiana). Generalmente el costo por entrar a las fiestas no es mayor de 5 dólares, lo que en verdad vale la pena pagar para conocer al ambiente gay cubano desde adentro.

Otra forma de conocer gente gay en La Habana puede ser durante un recorrido diurno por el Centro Histórico de la ciudad (La Habana Vieja), donde seguramente se te acercará algún chico que te sacará plática y te ofrecerá amablemente mostrarte los lugares de mayor interés (la plaza de la Catedral, el Palacio de Capitanes, la calle Obispos, el mercado de artesanías, el Malecón, el Capitolio, el museo de Bellas Artes o el de la Revolución, etc.).  Desde luego que tendrás que invitarle a tomar una copa, a comer o incluso a cenar (…), pero te recomiendo que eso lo hagas sólo si el chico te agrada, de lo contrario, mejor sería desentenderte desde el principio y poner cualquier pretexto para rechazar amablemente su compañía. En Cuba, los empleos mejor pagados (médicos y policías, según me dijeron) están en un promedio de 15 o 20 dólares mensuales, por lo que acercarse a los turistas es siempre una opción muy atractiva para cualquier cubano a fin de conseguir ingresos adicionales en dólares. En Cuba son tres tipos de moneda los que circulan cotidianamente: el peso cubano (aproximadamente 20 por un dólar), el “chavito” (que equivale a un dólar) y el dólar americano. Puede ser que también se te acerquen otros chicos a sacarte plática y su intención no sea la de seducirte, sino simplemente la de tratar de venderte una caja de puros, discos de música cubana o ron.

Vamos a las Playitas del Este…

Al Este de la ciudad de La Habana, como a unos 45 kilómetros de distancia, están las famosísimas y bellas Playitas del Este, una larga extensión de fina arena blanca y aguas cristalinas a donde los turistas y lugareños se acercan para tomar el sol y pasar un día frente al mar. Una de estas playas es la conocida como Mi Cayito, y es justamente aquí en donde la gente gay se reúne y en donde el ligue está a la orden del día.  En lo personal, me parece que el ambiente en esta playa es bastante desinhibido y abierto, aunque cuando llega a pasar por ahí algún policía todo el mundo debe comportarse. En el lugar hay un pequeño establecimiento donde se venden refrescos, cervezas y alimentos rápidos, pero cruzando la carretera hay una marina en donde tienen un restaurante con oferta de todo tipo de comida. Te recomendaría probar la comida típica (o criolla) cubana, consistente en cerdo asado en púa acompañado con congrí (arroz blanco con fríjol negro) y yuca con mojo, pescados, langosta y camarones.

Si lo que buscas es un día en la playa rodeado de servicios de primer nivel y no en un sitio necesariamente gay, al Oeste de La Habana existen otras playas igualmente hermosas que vale la pena conocer. Concretamente, te recomiendo visitar la Marina Hemingway, ubicada a unos 15 kilómetros aproximadamente del centro de la ciudad. Se trata de un complejo turístico para visitantes que llegan a la isla en yates o en embarcaciones pequeñas, donde encontrarás bares, tiendas y restaurantes de comida internacional. Por las noches es especialmente divertido, pues hay música viva y un ambiente caribeño bastante animado. Aquí más bien conocerás extranjeros y no a muchos cubanos, pues la entrada al lugar está restringida para los lugareños.

En la ciudad de La Habana no hay prácticamente playas, así que hay que desplazarse fuera de ésta para poder ir a una; por ello nuevamente te recomiendo muy ampliamente rentar un auto o si no de plano considerar en tu presupuesto traslados largos en taxi. El Malecón de La Habana es una larga extensión de bordes rocosos, en los que la gente sólo se sienta a conversar, va a pescar o a caminar para disfrutar del atardecer. Olvídate de la típica imagen acapulqueña en la que saliendo del hotel está inmediatamente la playa.

Ya ligué en La Habana…, ¿ahora dónde?…

La entrada a los hoteles está restringida para los ciudadanos cubanos, y sólo los turistas pueden hacer uso de las habitaciones. Al parecer, el difundido slogan gubernamental de “Patria o Muerte” no aplica en los hoteles; éstos son territorios dentro de la patria donde los cubanos son definitivamente excluidos y discriminados. Si bien ya en la actualidad los isleños tienen acceso a los restaurantes o a las instalaciones generales de los hoteles, no hay manera de que un cubano te pueda acompañar hasta tu habitación en ningún caso. Creo que el personal de vigilancia es hasta exagerado al respecto y, desde luego, su actitud resulta muy ofensiva, tanto para el extranjero como para el nacional, aunque los segundos ya estén acostumbrados de alguna manera a ello. Así pues, si tienes un ligue en Cuba difícilmente lograrás invitarle a pasar a tu habitación, sobre todo si tu hotel es de cinco o cuatro estrellas. Se dice que es posible sobornar al personal de vigilancia con unos cuantos dólares y lograr que se hagan de la vista gorda, pero además de difícil lo encuentro bastante bochornoso. Si algo hay que reconocerles a los cuerpos policíacos y sus semejantes en Cuba, es su elevado sentido de la honestidad y el deber.

Debido a lo anterior, es muy común que los chicos cubanos te inviten a ir a la casa de algún amigo para pasar un buen rato, para finalmente estar a solas y hacer lo propio con toda la tranquilidad requerida. Generalmente, y como una cortesía hacia el dueño del sitio, hay que dejarle unos 20 dólares en señal de agradecimiento y como una contribución para la casa de tu parte y del chico; pero si tienes la suerte de que sea el lugar de tu ligue a donde vayas a hacer “cositas”, posiblemente te podrás olvidar de esa formalidad. Créeme que te sentirás muy bien y relajado teniendo sexo en un lugar así, pues si haciéndote de mañas llegaras a lograr colar al ligue hasta tu habitación del hotel, siempre habría un poco de tensión y nerviosismo que, tal vez, no te dejaría disfrutar plenamente tu encuentro cubano…., que está por demás decirlo, ¡son exquisitos!

Lugares de interés en La Habana

La ciudad de La Habana tiene una historia muy rica y es en sí misma la síntesis de las diferentes épocas por las que ha transitado la mayor de las islas Antillanas, Cuba, desde su descubrimiento y colonización en los siglos XV y XVI. Así, hay muestras arquitectónicas y artísticas excepcionales de su período colonial (en la Habana Vieja), de su período independentista (el Capitolio y el Centro) y de la época de la Revolución.

No te puedes perder visitar la Habana Vieja, especialmente la plaza de la Catedral, la Casa de los Capitanes y los alrededores de su parque, la Plaza de la Revolución, la estación San Francisco, la calle de Obispos, el Capitolio, el museo de la Revolución y el de Bellas Artes, el Morro, la Necrópolis de Colón y el Cristo de la Habana.

Si has rentado un auto para conocer bien La Habana, no dejes de tomar toda la 5a. Avenida y de conocer áreas como Miramar (conocida también como la zona de las embajadas), La Sierra y, en fin, piérdete todo un día por las calles de esta excitante ciudad. Debes saber que los señalamientos viales y los nombres de las calles no es algo que esté en muy buenas condiciones, así que preguntar por las calles y rutas será un buen pretexto para acercarte a los guapos cubanitos.

Puedes aprovechar ofertas y paquetes turísticos, que están a buen precio. Tikal Jets, Copa o Cubana te pueden transportar, saliendo desde el aeropuerto de La Aurora. Te prometo que  no te arrepentirás y, en cambio, regresarás con una gran sonrisa en la cara y -muy seguramente- con nuevos amigos, como sólo los cubanos saben serlo.

¡¡Anímate!!... y escápate a La Habana.

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