Estudian en
detalle
caso de curación espontánea de VIH
Fuente:
BBC de Londres 14/11/2005
Un
acabado estudio del sistema inmunológico del
británico que habría eliminado el virus del
sida de su organismo, daría la clave para
crear una vacuna o un medicamento que
beneficie a los cerca de 35 millones de
portadores actuales de esta enfermedad.
Lo relevante
del caso Stimpson es que cuenta con el
respaldo de exámenes médicos aparentemente
correctos
El caso del
escocés Andrew Stimpson (25) -quien tras
detectársele el virus de la
inmunodeficiencia humana (VIH) en su sangre,
hoy no presenta rastro de haber estado
infectado- se ha convertido en un desafío
para la ciencia y en un milagro para quienes
sueñan con la curación de esta enfermedad
más allá de la disciplina médica.
En agosto de
2002, Stimpson -quien mantenía una
prolongada relación con un individuo
seropositivo- fue diagnosticado como
portador del VIH. Catorce meses después un
examen arrojó negativo, lo que fue
confirmado por otras tres puebas
adicionales. Stimpson amenazó con seguir
juicio al Hospital Chelsea and Westminster,
por lo que él consideró un diagnóstico
inicial errado, pero el centro de salud le
informó que no existía error sino que el
virus desapareció de su organismo.
El sistema de
salud británico realizará ahora una serie de
exámenes para aclarar este caso hasta ahora
inexplicado. De confirmarse que fueron las
defensas del paciente las que eliminaron el
virus, los investigadores podrían diseñar
con mayor facilidad una vacuna o un fármaco
que beneficie a los 35 millones de
portadores que existen en el mundo. En
tanto, Stimpson confesó que "todo este
tiempo me mantuve rezando a la espera que
ocurriera un milagro, que alguien
descubriera una cura".
Error poco
probable
Aunque
descartar un error de diagnóstico es lo
primero que se tendrá que hacer en este
caso, "es raro que hoy suceda algo así",
explica la doctora Cecilia Sepúlveda,
inmunóloga y vicerrectora de Asuntos
Académicos de la U. de Chile. "En nuestro
país, si la muestra de sangre da dos veces
positivo, el laboratorio manda esta muestra
al Instituto de Salud Pública (ISP) que
repite las pruebas y aplica distintas
técnicas de confirmación", agrega la
experta.
Para
seguridad adicional se hace un chequeo de
identidad del paciente: el ISP devuelve el
resultado positivo y el laboratorio toma una
nueva muestra de sangre a la persona y se le
hace un test de Elisa. De esta manera, se
tiene la certeza de que no hubo un cambio de
muestras y que los resultados corresponden a
la persona en cuestión. Este proceso hace
altamente improbable que exista un error de
diagnóstico.
"Alguien que
tuvo el virus en su organismo, es decir, que
fue seropositivo, tendrá marcas de que
estuvo infectado aunque se haya curado",
advierte el doctor Alejandro Afani,
inmunólogo del Hospital Clínico de la U. de
Chile.
Por esta
razón, es imposible que alguien sea
seropositivo y después seronegativo, porque
siempre habrá partículas que se podrán
detectar y que son la prueba de que hubo una
infección.
De hecho, en
la actualidad algunos pacientes tienen lo
que se llama "nivel indetectable de virus en
la sangre, lo que no cambia que el virus
esté oculto en el sistema nervioso o en los
ganglios", afirma el doctor Afani.
Valor
incalculable
En el caso
que Stimpson haya podido curarse habrá que
estudiar qué características genéticas o
inmunológicas permitieron esto. "Esto
permitiría crear un tratamiento adecuado
para esta enfermedad", dice la doctora
Sepúlveda.
"Si el sujeto
se curó, su caso tendría un valor
incalculable para la elaboración de una
potencial vacuna o de un fármaco", afirma el
doctor Afani.
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