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¡
CAMBIA PRONTO TUS HABITOS DE
VIDA!
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Tu
corazón es una maravilla
Ya sabes
que cada vez que tu corazón se acelera,
aumentan sus demandas de oxígeno.
Esas demandas aumentadas se suplen por
un aumento de la sangre que llega al
corazón por las coronarias. Sabes
que cada vez que aumentas tu actividad física,
caminando, jugando, subiendo una
escalera, lavando tu carro, limpiando tu
casa o arreglando el jardín, aumenta tu
frecuencia cardíaca y las demandas de
oxígeno de tu corazón.
| También,
cada vez que tienes mucho calor
o fiebre, te alegras al ver un
ser querido, te enfureces ante
una contrariedad, tienes un
disgusto, te angustias ante un
examen importante, o te pones
tenso ante una decisión
importante, tu pulso (frecuencia
cardíaca) sube y con ello suben
las demandas de oxígeno de tu
corazón. |

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Pero, sabes
que puedes estar tranquilo si tus
coronarias están sanas, pues la demanda
aumentada de oxígeno se ve suplida de
inmediato por una mayor llegada de
sangre con oxígeno a tu corazón que
está trabajando más en ese instante.
Sin
embargo..., si tu riesgo coronario es
alto, si están presentes en ti alguno o
varios de los factores de riesgo...¡Preocúpate!
Piensa que en cualquiera de esas
circunstancias comunes en tu vida
cotidiana, si tus arterias coronarias
ya tienen lesiones obstructivas, el
aporte de oxígeno puede ser menor que
lo que necesita tu corazón. En
ese momento, aún sentado en una silla
ante un televisor emocionado por el
juego reñido de tu equipo favorito, o
acostado en tu cama desvelado por las
preocupaciones del negocio que estás a
punto de cerrar, puedes tener tu
primer infarto.
Es urgente que tomes una decisión
informada
Para mí
hubiera sido mucho más fácil
presentarte en esta sección, desde un
principio, las diferentes clases de
ejercicio que hay, indicándote la forma
más segura de practicarlos, en qué
cantidad y con qué precauciones.
Al fin y al cabo, esa es mi
especialidad, recetar Ejercicio.
Muy fácilmente también, hubiese podido
indicarte y recomendarte todas aquellas
medidas que, modificando tus hábitos de
vida, te conducirían por el camino de
la buena salud. Sin embargo, eso
sería repetir lo que tu puedes
encontrar en diversos libros, revistas o
periódicos de consumo popular. Yo
pienso que, antes de decirte el Cómo,
Cuánto y Cuándo hacer cambios en
tu estilo de vida, debo compartir
contigo mis conocimientos sobre Medicina
preventiva y todo lo que hoy se sabe que
tú puedes hacer para preservar tu salud
y mejorar tus condiciones, manteniéndote
saludable y joven hasta que te mueras.
Como te he dicho, tengo el propósito de
estimularte a que lleves una vida más
activa y a que cambies tu estilo de
vida, ahora, antes de que sea
demasiado tarde para ti. Entonces,
porque te respeto como persona
inteligente y porque sé que la decisión
no es fácil, y que tampoco lo será
llevarla a la práctica, quiero que
conozcas con el mayor detalle posible la
evidencia científica que respalda mis
consejos. Sólo así, en un diálogo
de altura, con todos los elementos de
juicio a tu alcance, como una persona
consciente de tus responsabilidades
contigo mismo y con los demás, podré
exigirte que tomes sin demora tu decisión
personal, que tiene tanta
importancia para la vida de tu cuerpo.
Yo no te engaño. No será un
sacrificio compartido, es decir, en el
cual yo te voy a acompañar. (¡Bastante
tengo yo con preocuparme de hacer
efectivas mis propias decisiones!). Será
un sacrificio que tienes que hacer tú
por tu propio beneficio. ¡Pero,
vale la pena! ¡Te lo aseguro! Es
tu buena vida y tu buena salud lo que
tienes como premio.
Las evidencias científicas
En el
caso específico de la enfermedad
coronaria, múltiples estudios epidemiológicos
realizados en grandes grupos de
poblaciones, en diferentes países, han
contribuido a establecer la existencia
de los llamados "Factores de
Riesgo". Entre los estudios
de mayor validez están el de la
comunidad americana de Framminghan, los
de Paffenbarger en egresados de Harvard,
MRFIT (estudio de intervención múltiple
de los factores de riesgo), las Clínicas
de Investigación de Lípidos, los del
Instituto de Investigaciones Aeróbicas
de Cooper, los estudios con poblaciones
de enfermeras y médicos y otros más en
progreso. Esos estudios y muchos otros
anteriores me permiten afirmarte hoy,
sin lugar a dudas, que hay ciertos
factores que aumentan la probabilidad de
que tu desarrolles o presentes
enfermedad coronaria, o aterosclerosis
en otras arterias, a cualquier edad.
Si tienes suerte, esa presentación
inicial puede ser como un dolor sordo en
tu pecho (la "angina").
Si no eres tan afortunado o tienes
varios factores de riesgo simultáneamente,
puedes ser sorprendido por tu primer
infarto, que muchas veces es fatal.
Tú puedes evitar tu muerte prematura
La
evidencia científica también ha
demostrado que casi todos los
factores de riesgo coronario pueden
modificarse. Con ello, está en tu
propia mano la prevención de
esta terrible enfermedad que está
matando a gran cantidades de personas, a
edad cada vez más temprana.
| Si
completas el cuestionario
de autoevaluación de tu
estilo de vida, el que he puesto
para ti en WebSalud, conocerás
los factores que están
amenazando tu salud de hoy. Si
has encontrado varios de ellos
en ti, tal vez ahora mismo estés
pensando que ya no te queda nada
por hacer sino esperar y rogar
por no llegar al infarto. ¡Nada
más lejos de la verdad! |

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Numerosos
estudios realizados en los últimos años
y que están apareciendo continuamente
en la literatura científica más
reciente, indican todo lo contrario.
Existe suficiente evidencia que me
permite asegurarte que el avance del
proceso aterosclerótico que está
presente en tus vasos sanguíneos, puede
ser demorado, detenido y hasta
revertido, si tú eliminas tus
factores de riesgo enseguida.¿No es esa
una buena noticia para ti? ¿No te
sientes fuertemente motivado a comenzar
una vida nueva, más sana, sin hábitos
negativos, más segura para tu salud y
bienestar total? ¿No crees que
con tu ejemplo puedes influir sobre
todos los que están a tu alrededor y así
cambiar sus perspectivas de salud?
¿Comprendes ahora el por qué de mi
esfuerzo en convencerte de que abandones
todos tus hábitos negativos y
modifiques tu estilo de vida? No
solamente te beneficiará a ti, sino que
tendrá un efecto multiplicador, en el
que tú y yo estaremos participando
conjuntamente, y que afectará
positivamente a gran número personas.
Factores que no puedes cambiar
Entre
todos los factores de riesgo coronario,
hay algunos que no puedes cambiar.
No los puedes cambiar porque son parte
inherente de ti mismo. Y, de estar
satisfecho con quien eres, tampoco
desearás cambiarlos. ¿No es así?
·
- Sexo.
·
Si eres mujer, debes saber
que hasta antes de la menopausia
femenina, el infarto cardíaco se
presenta con mucha más frecuencia
en los hombres, aunque la diferencia
está disminuyendo, a medida que las
mujeres adoptamos estilos de vida
que antes eran primariamente
"masculinos". Pero, después
de la menopausia, la incidencia en
la mujer sube drásticamente hasta
igualar y sobrepasar la del hombre.
Si eres hombre, tu riesgo es
mayor. La causa no es
hormonal y no está establecida aún
claramente. Una posible
explicación es que la mujer tiene
mayor proporción de las grasas de
la sangre que protegen contra la
enfermedad coronaria (las lipoproteínas
de alta densidad, HDL). Ya
hablaremos de ellas más adelante.
- Edad:
Obviamente, mientras más viejo
eres, mayor es tu riesgo de morir de
un infarto cardíaco.
Recuerda, es el desenlace final de
una enfermedad que comenzó cuando
eras apenas un niño y que avanza
cada vez más mientras más vivas.
- Historia
Familiar:
Si en tu familia cercana puedes señalar
episodios de angina o infarto cardíaco,
tú estás en alto riesgo de
presentarlo también. ¿Por qué?
La respuesta no es totalmente clara.
Puede ser un factor genético,
trasmitido de padres a hijos.
Pero también es importante el hecho
de que los miembros de una familia
usualmente comparten costumbres, hábitos
alimenticios, preocupaciones,
diversas experiencias y factores
ambientales comunes como el humo del
cigarrillo.
Factores
de riesgo coronario que tú puedes
cambiar
Todos los
otros factores de riesgo coronario
pueden ser cambiados por ti, con sólo
que te lo propongas. Algunos los
podrás cambiar con sólo modificar tus
hábitos de vida. Para cambiar
otros, tendrás que recibir las
recomendaciones de tu médico personal.
Sé que desde este momento estás muy
motivado a comenzar un nuevo estilo de
vida y que tratarás de comenzar lo
antes posible. Pero, por tu propia
seguridad, te pido que tengas mucho
cuidado antes de empezar algo nuevo.
Te pido que no creas todo lo que te dice
la literatura popular, a menos que esté
respaldado por referencias científicas
serias. ¡No debes poner tu
cuerpo en peligro, al tratar de
disminuir el peligro en que él se
encuentra! ¿No te parece lógica
esta aseveración?
Yo te
prometo que a lo largo de estas
secciones semanales te daré todas las
indicaciones necesarias para que sepas cómo
cambiar esos hábitos que contribuyen a
aumentar tu riesgo coronario. Te diré
como hacerlo, en forma correcta y sin
ponerte en peligro de dañar tu propio
cuerpo. Mientras tanto, te voy a dar un
consejo general, que debes tratar de
seguir antes de probar en ti mismo
cualquier medida que te digan que te va
a beneficiar. ¡Mira con mucha
desconfianza cualquier procedimiento que
te prometa resultados exagerados en
corto tiempo! No sometas a tu
cuerpo a extremos, negativos o
positivos, pues ello significará
sacarlo de su balance, de su equilibrio
funcional y, como consecuencia, lo
someterán a un riesgo innecesario y a
daños de consecuencias impredecibles.
En esta
recomendación incluyo dietas, ropas,
ejercicios, frío, calor, electricidad,
bebidas, inyecciones, baños, tés,
pastillas milagrosas, ungüentos,
vendas, etc., etc., nacionales o
importados. Los métodos científicamente
comprobados como beneficiosos para tu
salud son siempre moderados, equilibrados,
de efectos paulatinos, y a largo plazo.
Pero son seguros y confiables y
trabajan para cuidar lo más importante
para ti : ¡tu propio cuerpo! En artículos
próximos de WebSalud, continuaremos
discutiendo los factores de riesgo
coronario que puedes cambiar y te daré
las indicaciones básicas de como
hacerlo. Hasta entonces, piensa en
tu mejor salud, piensa que está en tu
mano alcanzarla y cuida tu cuerpo.
Recuerda…: ¡Es el único que
tienes!
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