| Las
fantasías, al igual, entran comúnmente en
acción, sin mayor problema en la
masturbación, en el autoerotismo, lo mismo
que en la práctica sexual con la pareja. En
el acto sexual es común que la mente viaje
tan lejos como la imaginación quiera, pero
estrechamente ligada a la experiencia de ese
momento y motiva sensaciones agradables en
la relación sexual.
Una
polémica que surge en torno de la
comunicación de la pareja es determinar
hasta qué punto conviene compartir aspectos
sobre las fantasías sexuales. Este tema es
delicado, pues algún miembro de la pareja,
aunque quede claro que es algo irreal, puede
llegar a sentirse ofendido.
Por ejemplo, ¿qué sentiría tu pareja si le
comentas que cuando estás haciendo el amor
te imaginas que lo está haciendo con otro
hombre? Tal vez para algunos significaría un
golpe tan fuerte que optarían por la ruptura
de la relación, y para otros, no
representaría mayor amenaza. Todo depende de
las ideas, valores y conceptos de cada uno
de los integrantes de la pareja, y del grado
y manejo de la intimidad entre ambos.
Es
recomendable considerar lo anterior,
analizar el contexto de la pareja,
personalidad y sentimientos antes de llegar
a comentar este tipo de ideas locas. Para
concluir, vale la pena señalar que tanto los
hombres como las mujeres tienen normalmente
fantasías sexuales. Ello no conlleva ningún
problema siempre y cuando que la persona no
se sienta culpable, se angustie, se preocupe
o se avergüence por tenerlas.
La
imaginación erótica, capacidad solamente de
los humanos, es un extraordinario recurso
que se puede poner al servicio del placer y
para disfrutar de una plena vida sexual.
LOS JUEGOS
Como
en las fantasías, los juegos no tienen
límites, ni formas definidas, cada uno debe
usar su imaginación para conseguir pasar un
buen rato con su chavo, que es al fin y al
cabo de lo que se trata. He aquí algunos
juegos inocentes que pueden servir de idea o
base para que practiques:
El Yogurt, miel o líquidos que te gusten.
Comerte un yogurt en la cama con tu pareja
puede convertirse en todo un placer.
Retira muy lentamente la tapa, mientras
recuerdas a tu pareja que no tienes cuchara
para comerte el yogurt, desnúdalo, y utiliza
su cuerpo como receptor de pequeñas
cantidades de yogurt que irás comiéndote
poco a poco.
Ofrécele pequeñas cantidades con tu boca.
Utiliza sobre todo sus principales zonas
erógenas. Cuando termines, proponle que te
utilice a ti como cuchara.
Espejos
Puedes hacer el amor en una sala o
habitación con espejos, de esa forma podrás
captar los gestos y movimientos de tu galán
o galana, convirtiéndose en una experiencia
muy excitante, y aporta un elemento de
voyeurismo sin que nadie más esté presente.
También puedes imaginar que estás actuando
frente al público. Las posibilidades son
maravillosas para los más exhibicionistas.
Si te cuesta verte haciendo cosas frente al
espejo, puedes probar poniéndote una
máscara, de esta forma el anonimato te
permitirá alcanzar nuevas sensaciones de
erotismo.
Sumisión
Para muchos hombres es muy excitante tirarse
en la cama y dejar que la otra persona tome
el control. Puedes interpretar el papel de
amo, mientras tu pareja hace de esclavo.
Debes mostrarte inflexible, creando un
ambiente de suspenso y dejando claro que
eres el que manda y que él está indefenso y
a tu merced.
- Tápale
los ojos y átale las manos con una cuerda
suave, hazle saber que tiene que estarse
quieto.
- Una vez a tu merced, provócalo, aumentando
su excitación.
- Desátalo y ordénalo que te desnude
lentamente, sin tocarte, siguiendo
constantemente tus instrucciones.
Si lo hace mal, le castigarás con unos
azotes. Si lo hace bien, la recompensa será
sexo. ¿Sugerente, no?
La
bandeja de frutas
- Prepara una bandeja con frutas,
acompañándola con un delicioso vino muy
frío.
- Pueden turnarse para darse de comer.
- Dedícate a comer y chupar el vino del
cuerpo de tu pareja, puedes hacerlo con
largos lametones con la lengua.
Existen
muchas variantes, puedes también "pintar" el
cuerpo de tu pareja con nata o miel,
extendiéndola con movimientos lentos y
sensuales por los pezones, abdomen o la zona
genital.
También puedes colocar fruta cerca de los
genitales de tu pareja y comértela
lentamente, de forma provocadora, tocando la
zona genital con la lengua.
Esto es muy
poco en comparación de lo que es capaz
nuestra mente de hacer o crear, no te pongas
frenos si es eso lo que tienes en mente.
Disfrútalo y haz que tu relación crezca
mucho más con ese mundo de fantasías
eróticas.
Como en las fantasías, los juegos no
tienen límites, ni formas definidas, cada
uno debe usar su imaginación para conseguir
pasar un buen rato con su chavo, que es al
fin y al cabo de lo que se trata.
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