Novedades

 Regresar a Novedades



 

Cuartos Oscuros
Mayo 15 2006
GayGuatemala.com


Un chico salió de aquél cuarto oscuro, se limpió el sudor de la frente con la mano, está empapado, ligeramente despeinado, se abrocha el botón del pantalón y baja la mirada pues aún siente las miradas sobre él. Hacía ya media hora que estaba adentro de la habitación, entre olores sexuales y gemidos masculinos; allí en donde no importa el físico o la posición económica, donde la adrenalina la causa el sentir la posesión inerme y el placer de ser explorado por una piel extraña.

Todo es clandestino allí, no hay nombres, tampoco prejuicios, es la exposición total. La incomprensión no tienen cabida en esos lugares, mucho menos la intolerancia o la falta de respeto, simplemente se es sin temor; y sin pudor se liberan a los animales sexuales.

Los cuartos oscuros tienen su origen en los tiempos de la persecución de homosexuales por parte de regímenes autoritarios, familias enteras y psiquiatras que al ubicar características en hombre y mujeres que hacía notar su condición sexual, eran descalificados, torturados, asesinados e incluso recluidos en instituciones psiquiátricas; en Alemania se dieron cuenta de los primeros lugares “clandestinos” dedicados al disfrute de grupos de hombres que tenían sexo con otros hombres: los Lounge rooms y que proliferaron específicamente en el nazismo; así también en Rusia se les conoció a estos lugares ocultos como Molly houses; sólo ahí podían expresarse libremente y sin tabúes.

En Guatemala el fenómeno de los cuartos oscuros nace en los años ochenta, cuando la comunidad gay y la sociedad entera receptiva a nueva información sobre los nuevos estilos de vida en Europa y Estados Unidos comienza a adoptar modelos de comportamiento distintivos de las grandes metrópolis. Así, los grupos gay en la ciudad se conformaban principalmente de jóvenes adinerados y cultos, que convirtieron la primera discoteca de ambiente gay "Pandoras Box" en su lugar preferido de reunión.

Los veteranos homosexuales que vivieron esta época recuerdan como el ligue se concretaba en ese sitio. Todo se trataba de un recorrido casi rutinario los viernes y los fines de semana a la discoteca.

Ahora los cuartos oscuros los encontrtamos en la mayoría de las discotecas gays de la ciudad, otros en locales perdidos entre las calles, que en ocasiones toman forma de bares y saunas. Si se asiste es preciso vencer el temor a ser descubierto por algún conocido o familiar que podría aparecerse entre las paredes, tomando cerveza o teniendo una sesión de sexo oral con otro. Y lo más básico de todo, ir protegido con preservativos los cuales disminuyen el riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual porque según instituciones de salud, los dark room pueden llegar a ser un foco de infección fuerte, si se considera que la mayoría de los clientes no usan el condón en sus encuentros carnales. Y teniendo en cuenta que si alguien con VIH entra y mantiene contacto sexual con otra persona, todo se puede convertir en una cadena de contagio y todo en una misma noche.

Se pueden encontrar en varios puntos de la ciudad. En la zona 1, discotecas de la zona 4 y 10, sauna en la zona 10. La accón generalmente en todos estos sitios se encuentra al subir las gradas. Cuartos, pasillos, laberintos. Puede ser aterrador el imaginarse dentro de una multitud llena de deseo sexual, que toca y susurra, que pierde el pudor y rasguña. Ojos encarnados en un infierno literario en el cual la repulsión no existe y todos son furias desnudas y perfectas corriendo a través de lo que se supone está abajo del Olimpo. El mundo terrenal y un bosque.

La proliferación de los cuartos oscuros también es un problema de salud social, pues a lo único a lo que van los hombres es a tener sexo con otros hombres y puede ser que sin protección. En el último año ONUSIDA reporta un aumento de casos en los que personas han contraído enfermedades como clamidia, sífilis y herpes en lugares de ese tipo puede haber señales de insalubridad y falta de precaución por parte de los mismo clientes. Quienes a pesar de ver que la protección la proporciona el mismo establecimiento no la usan o desconfían del que la quiere usar. Y todo esto parte de la desinformación, de la falta de compromiso del gobierno y el ministerio correspondiente, las campañas no son efectivas y no llegan a donde tienen que causar impacto.

En otros lugares del mundo como Inglaterra, una nueva generación de jóvenes homosexuales llega a los cuartos oscuros específicamente para contraer el sida (caso extremo), para sentirse pertenecientes a una misma ideología y subcultura que lamentablemente es resultado de la deformación de valores con respecto al respeto que se tiene que tener por la vida propia y la de los demás. En Guatemala no se ha llegado a ese punto pero analistas preveen que en la próxima década el panorama será similar al de Africa con relación a la explosión de VIH entre la población de jóvenes.

En Estados Unidos esto es una práctica usual y en los clubes nocturnos es indispensable la existencia del baño o la habitación en donde los chavos pueden tener sexo, y que se retrata incluso en series y películas. 

Cuando alguien se arriesga a entrar al cuarto oscuro es porque tiene valor y está plenamente consciente del riesgo que esto conlleva o se encuentra hipnotizado absolutamente por el deseo que nada más le importa. Y ahí, en lo que no se ve, se puede encontrar con distintos tipos de hombres desde el chacal, hasta la diva, el chavo con cara de niño y cuerpo de hombre y el hombre maduro; el modelo más hermoso de facha extranjera o el señor jorobado, panzón y feo que atiende una venta ambulante.

Dentro de esta mezcla heterogénea; los que han asistido a lugares de este tipo, identifican roles que infaliblemente se presentan una vez allá adentro: El que curiosea y toca, pero no se atreve a más, y termina alejándose; el que mete mano a todo el que encuentra y que después es objeto del terror de todos; el voyeurista, que se espera varios minutos para decidirse a ir más allá, y que puede seguir o no a la hora de hacerlo; el animal depredador, que se deshinibe, sabe como y logra su objetivo; el prisionero, que cuando se encuentra entre varios no puede escapar pero que huye a la primera oportunidad; el aprovechado que participa en todos los actos pero nunca protagoniza uno; y el pasivo que solo se entrega si el otro toma la iniciativa.

Los jóvenes son los que pueden cambiar cualquier estructura o moldearla para el bienestar común de los grupos a los que pertenezcan, pero esto a través de propuestas y proyectos o de campañas de información y concientización. Más allá de considerarse open minded, se debe exigir más que tolerancia, respeto, pues las personas homosexuales no se están asumiendo como inferiores para pedir ser toleradas. Se está hablando hoy en día de una igualdad en los géneros y en el trato a la diversidad de posturas y formas de vida, es eso, y ahí se centra todo, el respeto al derecho del otro por más diferente que este sea del resto de la gente. De igual forma es necesario el apoyo de las instituciones, el gobierno, y la familia. Pues las posturas cerradas no están llevando a ninguna vertiente, sólo al estancamiento cultural.

Los cuartos oscuros, ahora permanecen como escapes y redentores del deseo que se contiene y no puede escapar debido al ritmo estresante y inquisidor en el que se vive constantemente en una ciudad aún dominada por machismo, estereotipos y desinformación. En estas sombras quizás se juega con la vida y la muerte, pero al que asiste eso no le interesa, llega a convertir sus fantasías en realidad, a vivir sus sueños, a portarse mal, a ser rebelde; explota sus sentidos y los intensifica en orgasmos y gemidos y sonidos. Al encuentro furtivo con otro no se va a buscar el amor, si no la satisfacción y el sustituto al la soledad. Es triste pero es algo que sucede justo en este instante.

Alguien entró a la oscuridad se abrió la camisa, se bajó el zipper de pantalón y se dejó abordar por otro cuerpo caliente, por sus muslos, su abdomen marcado y su rostro de ángel. Después de eso, la consumación del vacío con en el mismo infierno, de lo incierto con el eco entre cuatro paredes.

 

  © 2006 GayGuatemala.com Todos los derechos reservados.
Queda prohibida la reproducción total o parcial sin la autorización expresa y por escrito de GayGuatemala