| El
macho está cambiando
Cada
vez más somos testigos de como las características
y rasgos que definen la hombría están
cambiando en América Latina. Si bien el
machismo sigue predominando en estas tierras
donde las imágenes de hombres sin afeitar son
comunes en la publicidad y las carteleras,
esto está cambiando.
Íconos
con largas melenas y vello por doquier, como
por ejemplo “El Ché Guevara”, han sido
desplazados de sus sitiales por figuras bien
talladas, como el astro de fútbol David
Beckham, el cantante Ricky Martin o el
toletero de los Vigilantes de Texas, Juan González.
No
es que se hayan esfumado los estereotipos
tradicionales. Muchos hombres aún pretenden
ser Don Juanes, pero ahora fijan citas de
belleza entre las de seducción.
La
modalidad se está popularizando entre hombres
urbanos y heterosexuales, que se depilan,
exfolian y realizan todo tipo de rituales de
bellezas que algunos consideran estrictamente
femeninos.
La
tendencia, que despegó en Europa y Estados
Unidos, comienza a influir las preferencias y
la moda en América Latina y en otras
regiones. De hecho, ya se puede observar este
fenómeno desde las islas caribeñas hasta la
India.
Representan
una industria anual de 8,000 millones de dólares
que, según analistas en este campo, continúa
en auge. En Estados Unidos solamente, el
mercado de la belleza masculina representó más
de 2,400 millones de dólares el año pasado.
Mientras en Europa, el mercado fue de unos
3,800 millones de dólares. Al compararse con
esas regiones, América Latina está rezagada
en la industria, con ventas anuales que
oscilan entre los 800,000 y los 3 millones de
dólares, según cálculos de expertos.
"Estamos
viendo productos para el cuido de la cara
destinados a hombres, productos para pintarse
el pelo e incluso cosas para hacer la piel más
clara", dijo Bill Steele, un analista que
estudia los productos domésticos y la
industria de cosméticos para el Bank of
America Securities en Ashland, Oregon.
"Es una industria que está creciendo, no
hay duda de ello", sostuvo. Y esas son
buenas noticias para empresas como Neutrogena
y Nivea, cuyos productos para hombres están
desapareciendo de los estantes de las tiendas
más rápido que el ron y el café.
Pero
son malas nuevas para los hombres que han
comenzado a sentir las mismas presiones que
las mujeres han experimentado por siglos.
"Cuando me empiezan a crecer las cejas,
mi esposa me obliga a ir al barbero
inmediatamente", dijo Raphael Torres, un
mensajero de 24 años que labora para Airborne
Express en San Juan de Puerto Rico.
Torres
deja claro que el fenómeno no está
relacionado con la orientación sexual:
"No soy gay. Solamente me gusta verme
bien".
Muchos
hombres dicen que al tener menos pelo se
sienten más limpios, y que se sienten mimados
cuando reciben manicuras. Pero los contrastes
son muchos.
Con
su bíceps a punto de estallar bajo sus
uniformes azules, fornidos policías patrullan
las calles con una mano en sus pistolas y la
otra acariciando las atusadas cejas.
En
Argentina, donde todavía abundan los
melenudos astros de fútbol, un creciente número
de hombres acude a cirujanos plásticos para
operaciones estéticas en la nariz.
En
Brasil, algunos hombres reciben tratamientos
de enzimas para hacer desaparecer las estrías.
Y
en México, donde los desgastados afiches de
estrellas de cine ataviados de cuero siguen
adornando las paredes de las cantinas, hombres
profesionales y ejecutivos asisten a salones
de bellezas para maquillajes. "Creo que
se están dando dos fenómenos con el hombre
latino: tienes la larga tradición de la
masculinidad, pero también tienes una fuerte
inclinación hacia estas nuevas formas de
belleza", dijo Schuyler Brown, de la
sucursal de Nueva York de Euro RSCG Worldwide,
una compañía dedicada a identificar modas y
tendencias.
Euro
RSCG realizó un estudio este año para
evaluar la tendencia a explorar nuevas formas
de belleza. En el estudio se encuestó a 510
estadounidenses y 519 europeos entre las
edades de 21 a 48 años.
El
estudio halló que, cada vez más, los hombres
muestran "una predisposición a darse
ciertos gustos, ya sea comprando un traje
marca Prada, o pasando varias horas
adicionales en el spa".
En
México, algunos hombres incluso acuden a
maquillarse antes de reuniones de negocios.
"Tengo más hombres que mujeres",
dijo Xelha Leyva, una manicurista en la Ciudad
de México. "¡Y los hombres son más
vanidosos que las mujeres!", exclamó.
El
doctor Fortunato Benaim, de la Sociedad de
Cirugía Plástica y Reconstructiva de
Argentina, dijo que, durante los últimos
cinco años, la cantidad de hombres que optan
por cirugías plásticas ha incrementado de 10
a 25 por ciento. Las operaciones estéticas
para la nariz y las liposucciones son las
intervenciones más comunes, dijo Benaim.
"Al
parecer, la tendencia va a continuar",
dijo el presidente de Neutrogena en América
del Norte, Jan Hall, quien agregó que las
compañías de belleza están desarrollando
productos aún más especializados para
hombres.
Pero,
¿en qué punto se detendrán los hombres en
su intento por verse más hermosos? Quién
sabe, lo cierto es que nos parece que cada día
el mundo se está volviendo menos hipócrita.
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