LAS
GATAS
Ponzoña
Viborel "La única"
He
aquí de nuevo la dama del buen decir y reina
de la etiqueta gay chapina para presentarles
lo mas nuevo de mi añorada, vilipendiada,
desprestigiada pero muy leída pluma. Quiero
empezar disculpándome con todos ustedes y con
los administradores de esta página por mi
inoportuna ausencia de las letras durante
tanto tiempo. Resulta amigas gay que he estado
ocupadísima con mi vida social que me aprieta
la agenda sobremanera. Ojalá y me apretara
también otras cosas pero ya con la edad si no
se puede hijas.
Antes de entrar
al tema de hoy debo empezar hoy con la
siguiente declaración para evitar malos
entendidos: Amo a la Kelly. Si señores. No
piensen que estoy pateando con la zurda. La
amo como travesti y show person. Realmente
considero que es la única persona de Guate
que ha sabido conservar con dignidad el título
de diva y drag-queen. Siempre tiene una
coreografía impecable, se sabe las canciones,
la ropa es bien escogida, y su show es a la
vez ameno y artístico.
El show de mi
amiga íntima no es como la gran mayoría de
shows de ahora que a cualquier chiclerita le
ponen un vestido de Corea Center, unos
brochazos de Darosa, y una peluca reciclada de
otra loca y para taparle que no sabe ni inglés
ni la canción, dos segundos antes de entrar
al escenario le meten una papa bien caliente
en la boca para que doble dos que tres.
Resultado: sin ser un show cómico, todo el
mundo se para cagando de la risa y muriéndose
de la vergüenza ajena. Fatal nenas. Fatal.
En fin. Luego
de tan apropiada aclaración debo hacer alusión
a la costumbre de Guate de las chiquiputis de
entrar a los exclusivos círculos
transvestiles y tutearse, sobijearse y
apapacherse con cuanta vestida mal parada ande
por ahí. Como somos las locas de ahuevadas,
la mayoría de vestidas andan rodeadas de un
groupette de muchachitías pseudo-vestidas,
andróginas y bastante chiquiputescas que como
no tienen las agallas de vestirse, se juntan
con las travestis para hacer sus sueños
fantasía. Lo más cómico para mi, es que
como no se atreven de verdad todavía a dar el
paso transformista, sirven de cuerpo de baile
para los shows de las vestidas. La mayor parte
de veces su participación en el performance
es a lo sumo patética y yo diría que mas
bien ridícula. Verdad?
Una amiga me
estaba contando chambres de una loca de estas
de cuerpo de baile, al notar que yo no entendía
de quien me estaba hablando me dijo: "esa
loca chula, una que es GATA de la Kelly".
Pues se habrán de imaginar ustedes que yo ya
estaba doblemente confundida y parcialmente
borracha para más amolar. Yo pregunté - GATA
de la Kelly??? Y como así vos?? -. -Si- me
dijo mi amiga -GATA de la Kelly. Esas locas
que salen brincando atrás de la Kelly en sus
shows-.
Yo finalmente
agarré onda de quien era la loca que me
estaban poniendo al tanto. Pero de lo que no
salí de mi asombro es que yo, una loca de
mundo, cultísima, educada, bien relacionada,
chic, y siempre muy al día con lo que pasa en
el ambiente gay de Guate no conocía, estaba
familiarizada, ni usaba un término popular
para referirse a estas loquitas de cuerpo de
baile de travestis: LAS GATAS.
En fin chulisnaís
que nunca es tarde para aprender y durante
todas las semanas que pasé regando el chambre
que me contaron de esta locuela, siempre decía
yo también - Esa loquita chula, la que es
GATA de la Kelly -. Me sentí poderosa refiriéndome
a esos especímenes de esa manera. Pero me
sentí tan pura lata cuando me recordé que en
mis tiempos mozuelos, yo también tuve un
intento de ser gata de una loca salvadoreña
que iba a hacer un show por aquí. Me vi al
espejo, me arreglé las cejas y dije: yo también
hubiera podido ser gata. Qué chish ninas!
Imagínense. No. No es así la cosa. Qué
bueno que me arrepentí y nunca salí en el
famoso show y no pasé a engrosar la fila de
las GATAS.
Al menos hay
que resaltar una bonita cosa: las GATAS de la
Kelly tienen buena coreografía. Aunque todas
han de comprar las bloussettes en los outlets
de maquila coreana por diez pesos, no pasen
del metro treinta y solo les falta la peluca y
la falda para pasar por vestidas, tienen la
gracia de bailar coordinado y verse un poquito
estéticas. Eso si querida Kelly: hay por allí
un par que pasaron hace lustros la edad máxima
chiquiputesca y tanto así que se les ve una
pancilla abominable cuando se agachan. Deberías
de depurar el grupo querida.
Las GATAS, como
buen sub-grupo de las chiquiputis, andan todas
en una marita que parece acabadita de salir
del laboratorio de clonación. No se si las
han visto a todas paradas o bailando en los
escenarios de las discotecas. Parece como que
toda EMPAGUA le cayó a una red de Gremlins y
se reprodujeron en proporción geométrica ridícula.
Todas con las bloussettes de paca coreana,
todas con el pelito igual, todas con
pantaloncillo apretadín y más maquilladísimas
que la Mística una tarde de domingo en pleno
Tikal Futura. Algunas son bonitas,
hiper-feminoides, pero algo bonitas.
Bueno chulas.
Ya que he acabado de caracterizar a este grupo
de nenas, las dejo. Sigan disfrutando de mis
artículos y de los otros de esta nutrida y
tan popular página. Por favor, no dejen de
aplaudir y gritar mucho durante los shows ya
que es el premio al esfuerzo que las pocas
huevudas de esta ciudad tienen de pararse en
el escenario y deleitarnos en nuestras noches
de parranda. Ah! . . . Y también aplaúdanle
y grítenle a las GATAS. Especialmente a esa
que cuando se agacha se le mira la pancita.
Besos y hasta la próxima.
Ponzoña
Viborel, la única.
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