
La pérdida de deseo sexual y disfunción eréctil están muy relacionadas con el porno. Según un estudio realizado por la Asociación de Andrología y Medicina Sexual italiana y publicado en Psychology Today, ha revelado que los jóvenes que consumen mucho porno desde la adolescencia (15-16 años), cuando llegan a los 25 pierden el apetito sexual.





Como si ya no fuera bastante complejo asumir nuestra sexualidad encajando en alguna de las posibilidades habilitadas socialmente (hétero, gay, lesbiana, bi, trans…), encima, una de las primeras cosas que los hombres gays debemos decidir es si vamos a ser “activos” o “pasivos” por el resto de nuestras vidas.




