El Salvador: Negativa de FMLN frustró abolir uniones gays


La propuesta para ratificar la reforma constitucional que pretendía imponer uniones heterosexuales recibió unos insuficientes 48 votos.

El FMLN cumplió con lo manifestado en horas previas a la Sesión Plenaria de la Asamblea Legislativa y no dio sus votos para ratificar la reforma de los Artículos 32, 33 y 34 de la Constitución de la República en los que se afirma que el matrimonio solo puede darse entre un hombre y una mujer.

Además. la reforma pretendía prohibir la adopción por parte de parejas homosexuales.

Aunque se planteó desde un principio de otra manera, la reforma ni mucho menos tiene que ver con la aprobación en El Salvador de los matrimonio homosexuales, sino que la cuestión residía en si reformar o no la constitución para que ésta blindara cualquier intento futuro de legislar en ese sentido.

El mecanismo de las organizaciones conservadoras del país es el mismo que el utilizado a finales de los años 90 para penalizar cualquier supuesto de aborto en el país; una especie de prohibición preventiva que, en esencia, consigna en la máxima ley del país una discriminación para un grupo.

Los resultados de la discusión eran más que evidentes, pues el FMLN ya había anunciado que no daría sus votos o para ratificar la reforma constitucional. Como toda reforma a la norma fundamental, es necesario que al menos dos tercios de los diputados voten a favor de la misma en un periodo legislativo y en el siguiente.

Esta reforma fue propuesta en 2009, en la anterior legislatura, y fue aprobada entonces con la anuencia del FMLN, pero a la hora de ratificarla, el partido de izquierda decidió no dar sus votos para la culminación de la reforma.

El pleito fue iniciado el pasado fin de semana por la fundación Sí a la Vida, conocido colectivo conservador que junto con diputados de ARENA pidieron la ratificación de dicha enmienda, amenazando incluso con boicotear las candidaturas de los partidos que no dieran los votos para la moción, aprovechando la coyuntura de campaña electoral que vive el país.

Este miércoles las aspiraciones de este grupo, al que se le sumaron distintas iglesias cristianas de distintas denominaciones, se marchitaron al solo conseguir 48 de los 56 votos que necesitaba para para ser ratificada.

A la puerta de la Asamblea

Divididas en dos bandos, como si estuvieran hinchando por equipos de fútbol adversarios, así se veían las organizaciones civiles y religiosas que llegaron a presenciar el desarrollo de la plenaria; unas a viva voz pedían la ratificación de la reforma y otras pedían, más que negar la ratificación, el respeto a sus preferencias sexuales.

Antes, distintas organizaciones sociales se reunieron este miércoles en las afueras de la Asamblea Legislativa, unas exigiendo a los diputados que ratificaran la Reforma Constitucional que define el matrimonio como una unión entre un hombre y una mujer así nacidos, mientras que otras en negativa a que se apruebe porque lo consideran discriminatorio.

Desde las dos de la tarde ya se concentraban cientos de personas en las afueras de las instalaciones del parlamento, en su mayoría representantes de organizaciones como Si a la Vida, la Iglesia Católica o las Asambleas de Dios.

Junto a ellos, jóvenes estudiantes de colegios, quienes por medio de pancartas y altavoces pedían a los diputados a que ratifiquen dicha reforma.

Entre el conjunto de personas, Regina de Cardenal, de la Fundación Si a la Vida, se dirigió a aquellos que no estaban apoyándolos en la Asamblea Legislativa, y afirmó que “pueden ayudar con sus oraciones desde sus casas”.

“Nosotros venimos a que se apruebe el matrimonio entre hombres y mujeres, según la palabra está escrito, que Dios formó hombre y mujer, porque es lo que Dios creó”, expresó un creyente cristiano de la Iglesia Asambleas de Dios, de nombre Roberto Peña.

No obstante, cierto número de representantes del Movimiento de Mujeres Mélida Anaya Montes (Las Mélidas) y de la Organización de Mujeres Salvadoreñas (Ormusa), también expresaron su actitud frente al hecho, con pancartas en defensa de los derechos de las personas que tienen diferente opción sexual.

“Yo creo que si la gente se ama y quiere casarse pues que se case, independientemente si es una persona del mismo sexo o del otro sexo”, expresó una representante de Las Mélidas.

La poca asistencia en las afueras de la Asamblea de los colectivos opuestos a la ratificación de la reforma constitucional se hizo notar, pero aseguraron que su inasistencia se debe a que el tema está siendo abordado desde el punto de vista electoral.

“En estas coyunturas electorales no tenemos que seguir jugando al patriarcado y a los partidos políticos. Aquí no ganamos ni perdemos nada, sino que es una cuestión de derechos donde la Constitución no se debe de manosear al antojo de las coyunturas electorales”, expresó Esmeralda Cabrera, representante de Las Mélidas.

Asimismo, en una reunión a tempranas horas, representantes de organizaciones que apoyan el matrimonio entre personas del mismo sexo, unidas en la Alianza por la Salud Sexual y Reproductiva, explicaron sus puntos de vista.

“Con esta ratificación lo único que van a lograr los diputados y diputadas es que se van a convertir en los principales promotores de la intolerancia, de la discriminación por diversidad sexual”, manifestó Cristi Roque de Ormusa.

Aseguró además que al ratificarse la reforma se estarían violentando los derechos de las personas homosexuales, ya que se rompe con lo que manda la Constitución de la República en los artículos 1, 2 y 3 sobre derecho a la libertad y a la igualdad.

“¿Será porque algunas personas que son heterosexuales tienen más derechos que otras?”, se cuestionó Roque.

Mientras, Red Familia, un conjunto de 72 organizaciones que piden se ratifique matrimonios entre hombre y mujer así nacidos, sostienen que lo único que buscan es el bienestar de la familia en general y que al no aprobarse se estaría dando mal uso al concepto de matrimonio.

También aseguran que ellos representan el 80 por ciento de la sociedad, por lo tanto manifiestan que lo que quiere la población es que se ratifique la reforma.

Ante esto, Roque manifestó que “aquí no estamos hablando de mayorías o de minorías, cuando se trata de legislar a favor de los derechos humanos no podemos anteponernos en cuestiones numéricas”.

“Algunos de ellos ni les interesa casarse, pero aquí el problema es la negación de derechos, el estado no puede negarle derecho a las personas por su opción sexual”, enfatizó Fidelina Martínez Castro, del Movimiento por una Cultura Laica.

Más de dos horas de inútil discusión

Guillermo Ávila Qüehl, diputado de ARENA y presidente de la Comisión de Legislación y puntos Constitucionales del Legislativo, fue el encargado de leer el dictamen.

El primero en pronunciar las razones por las cuales se debía ratificar la reforma constitucional fue el diputados de ARENA Roberto d’Abuisson, quien aseguró que su voto sería en nombre del respeto a la Constitución de la República y la familia salvadoreña.

"¿Cómo venimos al mundo? ¿Hay alguna duda respecto de ello? Producto de la unión de quiénes es que nacimos, hombre y mujer significa descendencia. El matrimonio no puede definirse ni entenderse de otra manera más que de un hombre y una mujer así nacidos", acotó d’Abuisson.

El discurso de otros diputados de ARENA que también opinaron no fue diferente al de d’Aubuisson, hasta parecía que estaban de más, pues su postura ya estaba clara desde que decidieron ser los portavoces de fundación Sí a la Vida.

David Reyes, también de ese partido, dijo que la postura de ARENA se basaba en los valores, la moralidad y la espiritualidad que “caracteriza a la familia salvadoreña”. Tras sus palabras una gran ovación se escuchó al fondo como si su equipo favorito había metido un gol.

Sin embargo, en los pasillos de la Asamblea sonaban frases como “respeto a la familia", "aquí cuántos divorciados hay”; o “cuántos que son infieles y que maltratan a sus mujeres”.

Desde 2009, diversos organismos sociales esperaban que los diputados ratificaran la reforma que fue aprobada ese mismo año y ahora acusaron al FMLN de faltar a la promesa de ratificación.

Frente el fracaso de la iniciativa, ARENA solicitó que la pieza regrese a la Comisión de Legislación y Puntos Constitucionales para que el tema siga siendo discutido.

En nombre de Dios y la Constitución

La diputada arenera Mariela Peña Pinto fue quien arrancó más gritos de alegría de los conservadores y la risa de otros al mencionar que “este día sentimos la presencia de Dios en la plenaria”, al afirmar que la decisión de ratificar el voto es por un mandato bíblico.

Mientras que GANA mantuvo que respeta los derechos individuales de cada ser humano y las preferencias sexuales de cada uno, pero que no pueden anteponer los intereses individuales a los intereses de toda una sociedad que cree en el matrimonio como la Constitución lo manda.

Guillermo Gallegos, diputado de GANA, en reiteradas ocasiones aseveró que el hecho de ratificar la reforma no constituye una discriminación para la comunidad LGBTI, sino un interés de salvaguardar la institución de la familia y brindarles seguridad a los niños y niñas de crecer dentro de un matrimonio “legal”.

Sin embargo, en este punto, representantes de la comunidad de lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales (LGTBI) aseguraron que es ilógico dar esos argumentos en un país donde muchas familias están desintegradas por la migración, por los divorcios o porque se viven en un Estado donde muchos niños ni siquiera han sido reconocidos legalmente por su padre.

Una discusión electoral

Fue Margarita Velado, del FMLN, quien rompió con la monotonía de los argumentos al exponer la postura en contra de la ratificación debido a que no consideran necesario ratificar algo que “está muy claro” dentro de la Constitución de la República.

Cabe resaltar que cuando Velado habló y defendió las preferencias sexuales de cada individuó y aseguró que no ratificarían la reforma todos los conservadores abucheaban y gritaban prolongados no, hasta el punto que Gallegos, presidente en funciones de la Asamblea, tuvo que intervenir para poner orden y exigir respeto a las opiniones.

Mientras, los defensores de los derechos de la comunidad LGBTI presentes entre el público guardaban silencio aún cuando eran atacados por sus preferencias sexuales por algunos diputados.

La postura del FMLN estaba definida desde antes de iniciar la plenaria. Roberto Lorenzana, vocero del partido de gobierno, dijo que no consideran necesario ratificar algo que “está muy claro” dentro de la Constitución de la República.

El FMLN expresó en un comunicado que consideran “innecesaria la reforma constitucional porque está suficientemente establecido y garantizado en nuestra Constitución y el Código de Familia que el matrimonio es la unión legal entre el hombre y mujer”.

Pues para muchos lo “raro del asunto” es que la ratificación del matrimonio según la Constitución que trascendió a una discusión de si permitir o no las bodas homosexuales fue propuesta por sectores de ultra derecha como la fundación Sí a la Vida y respaldada por sectores económicos muy fuertes como la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP). se dio en un periodo de campaña electoral.

Lorenzana calificó las presiones de las organizaciones conservadoras como “un acto meramente electoral” y que busca opacar la importancia de la Ley de Medicamentos, recientemente aprobada.

“La propuesta que ahora se presenta es una operación política electoral promovida por reconocidos activistas del partido ARENA, con la pretensión de obtener votos y ocultar el impacto positivo y benéfico de la Ley de Medicamentos”, cita el comunicado.

La comunidad LGBTI opina que son las iglesias de diferentes denominaciones, personeros de derecha, políticos y activistas conservadores los que utilizan a este sector como “peones políticos” y como carnadas para promover la guerra cultural.

En el documento emitido denotan su desacuerdo con la ratificación, pero no afirman estar de acuerdo con las uniones matrimoniales gay, sino que promueven respetar la Constitución cuando establece la igualdad de todas las personas ante la Ley.

la diputada del FMLN Margarita Velado lamentó que “un tema tan delicado sea debatido en un momento electoral; más parce que están consiguiendo votos que realmente tratando un tema serio, nosotros consideramos que sí se pueden obtener los votos con un trabajo serio y honrado y no con manipulaciones”.

También hizo un llamado a no confundir el matrimonio con la familia y se refirió a que el deterioro de las familias no se debe a la comunidad LGBTI, sino a la delincuencia y violencia que hoy azota al país.

El FMLN afirmó que están en contra de todo tipo de “discriminación hacia los sectores vulnerables”, refiriéndose a la comunidad LGBTI.

"Hay que saber que tener una familia es un derecho humano fundamental. Todos tenemos derecho a tener una familia, y a los miembros de mi familia tengo derecho a amarlos y respetarlos", manifestó Velado al reiterar la petición de que no se confunda matrimonio con derecho a la familia.

Fuente: Contrapunto.com.sv