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Responde
la Experiencia:
Aunque
no suele ser lo normal, sí
existen casos de personas casadas
e incluso con hijos, que bien
desde el principio, o bien a raíz
de algún determinado evento o
cuestión se consideran y se
sienten homosexuales y por lo
tanto creo que es un tema a
debatir y a plasmar en este
espacio.
Como
digo, esta situación no suele ser
la normal, puesto que
afortunadamente casi todos
logramos aclararnos antes de dar
un paso de estas características...,
aunque como todos sabemos, existió
una época de nuestra historia
donde la elección de la identidad
sexual casi no estaba sujeta a
nuestra voluntad, sino a lo que
marcaba la sociedad, la norma. Con
anterioridad a la democracia y a
la apertura de la acción (de los
actos) y del pensamiento, el ser
homosexual era considerado
"estar enfermo" o
"ser un vicioso" y por
lo tanto, muchos homosexuales de
esa época se sentían obligados a
mantener relaciones con mujeres y
alcanzar como cenit el matrimonio
con una de ellas para sentirse
dentro de la norma y como se suele
decir "aparentar". Esto,
claro está, quedaba simple y
llanamente en apariencia y casi
todos ellos en su interior seguían
sintiéndose homosexuales puesto
que lo eran. Esta obligación a
aparentar no hacía más que
mella, puesto que debían realizar
una serie de actos que se
esperaban de ellos, como mantener
relaciones sexuales con su mujer,
engendrar hijos y mantener a la
familia, tal y como se podía
esperar de un buen hombre... (hágase
notar la ironía de la última
frase).
Con
esta perspectiva, podemos llegar a
encontrarnos en la actualidad con
miles y miles de personas en todo
el mundo, de edad madura o
avanzada, que se han tirado toda
su vida viviendo una vida que no
era la suya y sólo porque no
pudieron en su momento elegir el
camino que querían seguir a lo
largo de su vida... De todos
estos, muchos puede, incluso, que
vivieran toda esta
"falsa" vida arrastrando
una depresión, que en algunos
casos pudo incluso llegar al
suicidio, para conseguir acabar
con esa falsa que estaban viviendo
ellos y también, como no, sus
respectivas familias...
Aunque
en la actualidad no suele ser lo
normal, puede que sigan existiendo
casos de este tipo, y puede,
incluso, que algunos de los que
lean esta sección se encontrarán
en esta misma situación, y por lo
tanto, lo único que te puedo
comentar desde aquí es que
pienses muy bien esta situación,
si esta forma de vivir tu vida te
hace sentir bien.., si no es así,
debes estar seguro que no serás
el primero en confesar algo que a
tu mujer de una manera u otra
puede llegar a imaginarse. Esto es
muy fácil de decir y muy
complicado y difícil de hacer
(eso todos lo sabemos) pero si de
verdad no te has podido amoldar a
la situación que a lo mejor
llevas viviendo en estos últimos
años, lo más prudente y oportuno
sería hablar con tu mujer
sinceramente, cara a cara, puesto
que además de estar sufriendo, no
dudes ni por un instante que ella
igualmente estará sufriendo y,
por supuesto, llevará sufriendo
esos años también.
El
hecho de confesarle la verdad,
puede suponer tanto a ella como a
tí una total liberación de la
personalidad, y por supuesto,
aunque en un principio puedes
llegar a sentirte fatal, con el
tiempo te darás cuenta de que esa
confrontación es lo mejor que has
podido hacer. El hecho de decirlo
te supondrá "volver a
nacer", supondrá encontraros
con una nueva vida en la que tendrás
que aprender, de nuevo, a
desenvolverte, pero no te agobiés
por ello, que como todos sabemos,
es fácil aprender algo que nos
guste y nos hace sentir bien. Y
desde luego, en la actualidad, la
mentalidad que nos encontramos
ante este tema es mucho más
abierta que la que nos encontrábamos
hace unos años atrás, aunque
siempre podemos encontrarnos todavía
con algún que otro intransigente
que se cree mejor y más
normalizado por pertenecer al
"grupo" de los
heterosexuales... Pero, como ya se
ha dicho en varias ocasiones a
este tipo de especímenes no hay
que hacerles mucho caso, al menos
particularmente pienso que están
tan en contra de nosotros, tan en
contra del movimiento gay por
miedo a probar y que les guste...
Vamos
a referirnos ahora a la cuestión
de que además de mantener una
relación heterosexual y de estar
casado tienes hijos. Esta cuestión
es aún mucho más dificil que la
anterior, sobre todo porque siendo
padres no quieres que tus hijos se
sientan mal y costará confesarles
la verdad a ellos puesto que es más
que probable que no lo acepten de
buen grado. Tienes que comprender
que, en principio, nuestros hijos
no acepten tal y como trates de
mostrarte a partir de ahora. Para
ellos esto supone una rotura de
todos los esquemas con los que se
han criado y por lo tanto esta es
también una situación
desestabilizante para ellos, tanto
o más que para ti y tu esposa.
Tienes que tantear el terreno con
ellos y poco a poco, entre su
madre y tú conseguir contarles la
verdad, es importante que su madre
sea una aliada en este asunto, si
es así todo el proceso resultará
más fácil a todos. Si tus hijos
son pequeños, lo mejor será que
en un primer momento les expliques
tan solo la cuestión de la
separación de sus padres y si por
el contrario son mayores, todo el
resultado final dependerá de la
educación hacia ese tema que le
hayas dado. Si la educación
recibida ante la elección sexual
ha sido flexible, ten por seguro
que lo comprenderán , aunque en
un primer momento les sea difícil,
llegarán a hacerlo. Si, por el
contrario, han recibido una
educación y un adoctrinamiento
duro, rígido... se pondrán
totalmente en contra, puesto que
además de romperle todos sus
esquemas como familia y como
padres, estarás contándole lo
contrario a lo que siempre le has
enseñado y eso es difícil de
tragar para cualquier persona, más
aún para un hijo en relación a
su padre... Otros pensarán que es
imposible que un gay aleccione a
sus hijos de esa manera, pero
debes pensar que estamos fijándonos
en gays que durante toda su vida
han reprimido sus instintos y su
verdad...
Para
terminar solo decirte que si te
encuentras en esta situación o en
alguna parecida... solo debes
hacer lo que en conciencia te haga
sentir mejor y más felices, esa
es la base de la vida... Si con
esa situación te encuntras a
gusto, aunque tengas ratos en que
no te encuntres tan bien, ¡estupendo!,
pero si llevas toda la vida engañando
a tu familia y sobre todo a ti
mismo, no lo dudes ni por un
instante más y poner remedio a
esta cuestión.
Experiencia.
(Septiembre 2001) |