Ni el amor ni la confianza
en la fidelidad de tu compañero, protegerán del sida. Siempre es necesario hacer
prevención. Además, el aspecto físico de tu compañero sexual no significa nada:
practica
siempre el sexo más seguro.
No tengas contacto con
fluidos corporales, tales como semen, fluido pre-eyaculatorio o sangre.
Procura no tener
contactos casuales y sin protección en cuartos obscuros o baños; usa siempre el condón.
Evita, en la medida de
lo posible, conductas promiscuas.
Si tienes temor a
realizarte el análisis de detección del VIH, entonces siempre haz sexo seguro y lleva
una vida sana, aliméntate bien, ejercítate y no fumes, no te excedas con el alcohol o
consumas drogas que debiliten tu sistema inmunológico.
Apoya a las personas
afectadas por el VIH, dándoles tu amistad, comprensión y solidaridad. Éste es un
problema que nos afecta absolutamente a todos; nadie tiene la culpa de su existencia ni se
trata de un castigo divino por preferencias sexuales, raza o clase social.