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¿En tu motivación la
influencia de los demás?
María Eugenia Hassan
Abril 17, 2007
Muchas personas
viven aferradas al pasado. Es sorprendente
observar cómo algunas personas viven
lamentándose por lo que les pasó, recordando lo
que les hicieron, añorando lo que tuvieron o
dándole aún vueltas en su cabeza a una situación
que ya ocurrió, pensando en lo que podrían haber
hecho para cambiarla, impedirla o solucionarla.
Vivir en el pasado nos impide disfrutar de todos
los aspectos maravillosos que nos ofrece la vida
en este momento, además nos sabotea la
posibilidad de actuar hoy, de una forma
conciente y concreta, para no repetir en el
futuro las mismas actuaciones del pasado. Cuando
te acercas a un amigo o a un ser querido y le
sugieres que ya deje el pasado atrás, que no
vale la pena que siga recordando lo que pasó, o
que ya es tiempo de parar de sufrir porque se
merece vivir de otra manera, generalmente
escuchas como respuesta: "Si estuvieras en mi
lugar", "pero es que me desgració mi vida", "ojalá
pudiera", "pero no es sencillo olvidar"… frases
que justifican su negativa a soltar y dejar todo
en su santo lugar: En el pasado. Mientras más
nos neguemos a superar el recuerdo y la
afectación que nos produjo alguna situación
pasada, el dolor se quedará a vivir con
nosotros, convirtiéndose en el resentimiento que
alimente nuestros peores sentimientos,
incluyendo el de convertirnos en víctimas de la
situación o de la actuación de las demás
personas.
CONSTRUIR TU
NUEVA VIDA
Muchas veces el
comentario ofensivo o descalificador que nos
hicieron en el pasado se convierte en el freno
que nos impide sentirnos capaces de alcanzar el
éxito o la consecución de nuestras metas. No
permitas que algún comentario injusto que se te
hizo en el pasado te impida extender tus
horizontes. Si decides soltarte de ellos y
quitarles el poder, no podrán afectarte nunca
más. Algunas de las emociones más frecuentes,
cuando quedamos atrapados en el pasado son: La
tristeza, la rabia, la frustración, la
impotencia, el temor, la apatía, la nostalgia,
la sensación de fracaso. Permanecer mucho tiempo
en cualquiera de ellas será suficiente para
anular tu capacidad de éxito, bienestar y
realización personal. Debes abandonar cualquier
esperanza de tener un pasado mejor, lo que pasó
pasó, y no hay manera de cambiarlo. Acepta y
disponte a invertir toda tu atención, entusiasmo
y energía en construir una nueva vida, positiva
y diferente para ti y para los tuyos en el único
momento que puedes hacerlo: Hoy. Afortunadamente
no necesitas tener un pasado mejor para tener un
futuro maravilloso, siempre es posible comenzar
de nuevo. La mayoría de los pensamientos que
inviertes en mantener vivo algún recuerdo
negativo del pasado te roba parte de la energía
que necesitas para enfocar tus esfuerzos diarios
hacia el éxito y tu realización.
* Regresar del
pasado: No puedes seguir pensando en lo que te
sucedió, ¿Hasta cuándo vas a estar ahí
contándole a todo el mundo lo que pasó?,
acumulando rabia, frustración y resentimiento,
porque el más afectado de ese proceso seguirás
siendo tú. Es tiempo de tomar la decisión
valiente de aceptar y seguir adelante. Se
consiente de tu realidad sin preguntarte: ¿Por
qué en este momento?, ¿qué hice yo para
merecerlo?
¿De quien es la
culpas? No puedes continuar buscando culpables,
porque te desgastarás física y emocionalmente.
Más bien sácalos de tu mente y perdónalos.
Mientras sigas recordando eventos pasados y cómo
han afectado tus posibilidades de éxito y
bienestar, no conseguirás hacer nada que valga
la pena, sólo aumentará tu resentimiento y
malestar. Debes superar el sentimiento de
frustración ya que las cosas no siempre saldrán
como tú lo esperas. Así que es muy importante
que dejes un margen amplio para aceptar lo
inesperado. No descargues tu malestar con las
personas que amas, porque te lo aceptarán un par
de veces y, en algún momento se sentirán heridos
por tu comportamiento y esto afectará la
relación que mantienes con ellos. Nunca es tarde
para empezar de nuevo y lo mejor está por venir,
no te lo pierdas.
PAUTAS PARA
DESARROLLAR NUESTRA ESTRATEGIA DE VIDA
La motivación
es el impulso que existe detrás de un
comportamiento incluso del más sencillo, este
implica necesidades, deseos, tensiones,
incomodidades y expectativas. El comportamiento
profundo es movimiento: Un presionar o jalar
hacia la acción. Esto comprende la existencia de
algún desequilibrio o insatisfacción dentro de
la relación existente entre el individuo y su
medio. Para iniciarte en el desarrollo de tu
estrategia de vida debes: Identificar las metas
y sentir la necesidad de llevar a cabo
determinado comportamiento que te llevará hacia
el logro de esas metas tan deseadas por ti. Ya
deja de darle vueltas en tu cabeza a lo que
pudiste hacer para evitar lo que pasó, la vida
se trata de superar obstáculos y de seguir
siempre adelante.
* Identifica
qué es lo que sabes hacer muy bien. Es muy
importante saber para qué somos buenos. Conocer
nuestros talentos, cualidades e intereses hará
que nos sintamos a gusto y que el trabajo o la
tarea a la que nos dediquemos sea más sencilla y
exitosa de cumplir. Si no eres bueno para los
números no puedes estudiar matemática pura sólo
porque el sueldo es bueno, o porque es lo que
otros esperan de ti. Una vez que identifiques lo
que quieres, y para lo cual crees tener
cualidades, prepárate de la mejor manera
posible, estudia, investiga, averigua todo lo
que necesites saber sobre tu profesión o
negocio. La mejor señal de que estás en el
camino correcto será siempre sentirte entusiasta
y satisfecho, a pesar de que en algunos momentos
experimentes cansancio.
* Establece un
plan de vida. Crea un gran proyecto con metas
pequeñas y realistas a corto, mediano y largo
plazo. Escríbelas en un almanaque y revisa
diariamente cuánto has avanzado y qué necesitas
reevaluar; hazlo sin perder tu norte, recuerda
que todo tiene su momento, se paciente, lo más
importante es que estés preparado y alerta para
cuando te llegue.
* Sigue
adelante. No permitas que el miedo se convierta
en tu motivador. Recuerda que tú estás
capacitado para lograr lo que quieras hacer y el
universo te dará el apoyo si estás haciendo todo
tu esfuerzo para lograrlo. Arriésgate, pues es
la única manera de conseguir lo que quieres. Eso
sí, con los pies en la tierra y la mirada en el
cielo, siempre esperando lo mejor, pero
preparado para lo peor, así si algo sale mal no
te derrumbarás y sabrás qué hacer.
* Grupo de
apoyo. Es muy importante tener un círculo de
amigos leales que son esas personas con las que
podemos contar en caso de necesidad o
dificultad. Amigos con quien compartir lo bueno
y lo malo que ocurra en nuestra vida. Esta
amistad no se construye de la noche a la mañana;
hay que sembrar la semilla del amor
incondicional, regarla, podarla y alimentarla
para mantenerla y fortalecerla a lo largo de los
años. Selecciona personas que te den su apoyo de
la misma forma que tú a ellas.
* Aprende a
compartir responsabilidades. La mayoría de las
veces necesitamos contar con algunas personas
para cumplir con nuestras metas. Elegirlas de
forma adecuada y poder confiar en ellas equivale
a la mitad del éxito. No aceptes por culpa,
temor o inseguridad responsabilidades que no son
tuyas. Aprender a delegar y a compartir
responsabilidades hará que el trabajo sea más
efectivo.
* Mantén una
actitud entusiasta y positiva. Nunca pierdas el
sentido del humor y la visión optimista de cada
situación que enfrentes en la vida. Recuerda que
todo pasa y, en lugar de preocuparte, actúa.
Pregúntate: ¿cómo puedo solucionarlo? Y sin
pérdida de tiempo dedícate a darle solución. No
te dejes desanimar por los comentarios, las
actitudes o las experiencias negativas de los
demás.
Cuando estamos
a punto de iniciar un proyecto nuevo o de tomar
una decisión importante, generalmente buscamos
el consejo o la sugerencia de los demás,
pareciera que necesitamos de la aprobación, el
apoyo o la motivación, que nos puedan prestar
los otros, en especial nuestros seres queridos.
Pero lamentablemente y en la mayoría de los
casos, estas personas en lugar de estimularnos y
animarnos a seguir adelante, nos contagian con
su pesimismo, prejuicios y temores, afectando y
confundiendo nuestra motivación inicial.
Inclusive, si la persona tiene cierto poder
sobre nosotros, seguramente terminaremos
haciendo lo que ésta nos sugiera, aunque esto
implique abandonar nuestro sueño, sin siquiera
haber intentado convertirlo en realidad.
No tiene
sentido que sigamos permitiendo a otros que nos
desanimen y nos hagan perder la motivación y la
emoción que experimentamos, cuando estamos a
punto de tener la oportunidad de conseguir lo
que tanto deseamos. Es muy importante que
aprendamos a convertirnos en nuestro propio
motivador, para contar con la seguridad y el
optimismo necesarios para asumir el riesgo de ir
por nuestros sueños, cuantas veces sea
necesario, y con la misma ilusión y confianza
que lo hicimos la primera vez.
PENSAMIENTO
Confía en ti,
en tu capacidad, en tus cualidades y experiencia
para conseguir tus objetivos. Sonríe y enamórate
de tu sueño, pues sólo con pasión y
determinación podrás realizar el trabajo
necesario para insistir una y otra vez hasta
alcanzarlo. María Eugenia Hassan
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