Los
deseos sí pueden hacerse realidad
María Eugenia Hassan
Los
seres humanos sólo utilizamos un 10% del
cerebro.
La
vida es una cadena consecutiva de hechos,
pensamientos, alegrías, tristezas, pruebas,
obstáculos, triunfos y muchos deseos. Hoy
quiero comentarte sobre eso precisamente: los
deseos. El diccionario nos indica que la palabra
deseo
significa: “Movimiento
afectivo hacia algo que se apetece o la acción
y efecto de desear”. Es eso exactamente,
un movimiento hacia algo que se quiere, es una
acción que produce un efecto.
Es
decir, un deseo nunca se hará realidad si no
viene acompañado de la acción, del movimiento
y la transpiración.
No
podemos pretender que el solo hecho de pensar en
algo puede hacerse realidad, eso no es
suficiente, eso sólo sucede en las comiquitas o
en las películas. En la vida real y cotidiana
las cosas son muy distintas, aquí hay que
convertir esos deseos en sudor para que puedan
hacerse realidad tal como lo deseamos.
“Es
que es muy difícil por la situación económica,
es que hay muchos obstáculos, es que tengo
muchos problemas, etc”. Todo eso es verdad,
las cosas buenas de la vida son difíciles de
lograr, pero no son imposibles de hacerlas
realidad. Con toda seguridad, los grandes
inventores o empresarios, crearon cosas que
parecían imposibles de realizar, tuvieron muchísimas
dificultades y contratiempos para convertir sus
deseos en realidad, pero algo marcó la
diferencia: No se rindieron ante los obstáculos,
sus deseos no se quedaron sólo en sus
pensamientos, se convirtieron en acción,
perseverancia, y al final lo hicieron realidad.
El
solo hecho de desear algo no es suficiente y no
tiene fuerza si no viene acompañado de la acción,
de lo contrario será un pensamiento más que se
borrará de la mente con el pasar del tiempo.
ESTAR
CONVENCIDO DE NUESTRO DESEO
A
mayor ejercicio de las neuronas, mayor respuesta
ante los estímulos.
Pensar
con la convicción de que esa idea se hará
efectiva es una de las premisas que desarrollan
las personas exitosas, quienes sostienen que
aquellas personas que programan su mente a lo
que en realidad quieren lograr, hacen realidad
sus deseos, puesto que desde el mismo instante
que refuerzan sus sueños con pensamientos
positivos repetitivos, se concretarán.
Sin
quererlo todos los días, los seres humanos
recreamos todos aquellos pensamientos de la
mente inconsciente, entonces, ¿por qué no
recrear esos pensamientos de manera consciente?
El cerebro es un gran computador personal, por
eso muchos expertos consideran que pensar es un
arte y sólo se perfecciona cuando se desarrolla
una cultura del pensamiento orientado a hacer
posible todas las metas a corto, mediano o largo
plazo, puesto que cada pensamiento activa nuevas
potencialidades mentales y cerebrales.
Investigadores
descubrieron que el cerebro funciona mediante
estímulos eléctricos enviados en forma
codificada por las neuronas. A mayor ejercicio
de las neuronas, mayor respuesta ante los estímulos,
por lo que sugieren no temer usar el cerebro, en
virtud de que la neurona inactiva no se
extingue, pero su función desaparece y comienza
a perder la memoria. Los seres humanos, a pesar
de que sólo utilizamos un 10% del cerebro,
hemos llegado y alcanzado muchas cosas, ¿cuánto
lograremos al usar el 100% de nuestras
capacidades mentales?
EL
PODER DE LA MENTE
La
dificultad con la cual tropiezan la mayor parte
de las personas dedicadas a algún negocio
consiste en que desconocen la tremenda energía
dinámica del pensamiento, y por ese motivo no
se colocan en actitud armónica respecto a su
profesión, empleo o negocio.
Pocos
son los que comprueban que todas las cosas
tangibles puestas en existencia por la raza
humana tuvieron su origen en el pensamiento,
porque el pensamiento, el sueño, la visión, el
ideal siempre precede a la acción positiva y
real.
A
pesar de que las fuerzas más vigorosas, algunos
de cuyos efectos conocemos, como la electricidad
y el magnetismo, son invisibles, intangibles y
silentes, todavía somos escépticos en lo que
se refiere al valor del pensamiento como fuerza
activa. Somos tan materiales que es difícil
convencernos de la realidad de lo que no podemos
ver, oír ni tocar.
En
realidad, hasta que la mente lo provoca no
sucede nada. En este mundo no surge nada sin que
el pensamiento preceda a la acción. Todo lo
impulsa el pensamiento.
Realmente,
el pensamiento es el primer motor de todo lo que
perciben nuestros sentidos.
Es
la fuerza inicial de todo movimiento, de toda
empresa, de todo negocio, de todo éxito. Todas
las cosas materiales de este mundo quedarían
estáticas, es decir, no habría movimiento
constructivo si la mente no trazara el camino,
sugiriera el plan y dictara la ordenación.
EL
PODER DE LA ACCIÓN
Si
tenemos un deseo persistente, entonces estamos
por buen camino, el siguiente paso es la
inspiración, me refiero a conectar ese deseo
con la imaginación, se trata de ver claramente
lo que deseamos en nuestra mente. Una vez que
toda la imagen sea clara, nítida y en todo
color, el siguiente paso es convertirlo en
realidad mediante la transpiración, me refiero
a ponerle acción, pasión y movimiento a lo que
deseamos ardientemente.
Si
no hay acción ningún deseo puede llegar a
hacerse realidad.
Pensamiento