Conductas de  Exito

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Si las cosas no están bien
Debemos cambiar desde adentro
María Eugenia Hassan

Uno de los sentimientos más comunes en nosotros los seres humanos es la sensación de que las cosas que hacemos no están funcionando como queremos realmente, muchos lo llaman mala suerte, otros mala racha y algunos piensan que todo llegará a concretarse en el momento más adecuado. Quizás estos últimos no estén tan equivocados si lo vemos desde el punto de vista de que todo se puede lograr, siempre y cuando estemos decididos a lograrlo.

Para que esas cosas que tanto queremos realizar puedan concretarse, es necesario que comencemos a hacer ciertos ajustes y arreglos en nuestra parte más interna. Por ejemplo, cuando un carro no está funcionando bien, hay que revisarlo para saber qué está pasando; podría ser algo relacionado con el motor, el radiador o el carburador. Me refiero al hecho de que hay que arreglar algo dentro del carro para que funcione correctamente. No quiero decir con esto que el ser humano sea igual a un carro, pero este ejemplo nos ilustra claramente que si deseamos cambiar esos resultados que tanto nos molestan, debemos revisarnos por dentro para obtener lo que realmente queremos.

En nuestro caso, como seres humanos, cambiar interiormente significa modificar nuestra forma de sentir o de reaccionar frente a un evento dado, por ejemplo; una conversación con otra persona, una noticia, una relación de pareja o un hecho cualquiera. Muchas personas temen realizar cambios porque representa el hecho de enfrentarse con algo desconocido, es la dificultad de aceptar que algún aspecto está mal dentro de nosotros, por ejemplo; cuando una persona es alcohólica le cuesta aceptarlo hasta que en algún momento es convencido y busca ayuda, también sucede cuando alguien queda desempleado de repente y no puede creer que está sin trabajo.

Estos pensamientos actúan como un freno que nos impide seguir creciendo interiormente y mejorando cada día. Recuerda algo muy importante, el cambio interior es sinónimo de evolución y cuando cambiamos para mejor algo bueno está por suceder.

El cambio interior es un proceso de transformación interna que nos permite comenzar a dirigirnos en una nueva dirección, alejándonos de lo que nos desagrada y perjudica, para acercarnos a lo que nos beneficia y nos produce placer. La personas que evaden el cambio, son personas que viven una vida rutinaria, mediocre y aburrida.

Una vida sin cambio interior es simple supervivencia. Las personas que logran realizar sus metas y objetivos, son las que saben que cambiar es tener la oportunidad de aprender algo nuevo para crecer y para cambiar es necesario explorar lo que está más allá de nuestro conocimiento actual, es necesario expandir nuestros propios límites; esto significa tener la flexibilidad necesaria para modificar nuestro modo de sentir o de actuar con el fin de lograr nuevos y mejores resultados.

Ten presente que la llamada "realidad" no es más que nuestra realidad y no la realidad absoluta. Cambiar interiormente significa expandir esa limitada realidad subjetiva y cuando logres entender que tu vida está llena de sorpresas; cuando comprendas que eres tú quien debes proteger la salud de tu cuerpo (alimentándote sanamente, realizando ejercicios, pensando positivamente); cuando valores que la calidad de la relación con tu pareja y con tus hijos depende, no sólo de las horas que trabajas y del dinero que aportas, sino también del apoyo, comprensión y respeto que demuestres por esas personas, sólo así comenzarás a hacer los cambios que te dirigirán hacia una vida más feliz.

Tú puedes lograr cualquier cosa que te propongas, especialmente si entiendes que cambiar interiormente es la clave para seguir evolucionando.

LA VERDADERA BELLEZA ES LA INTERNA

Estamos acostumbrados a admirar a la gente por su belleza externa, la ropa que usan o el dinero que tienen y por eso no nos preocupamos realmente por lo auténtico: La belleza interior.

Debemos ser conscientes que la cara es el espejo del alma y una persona llega a ser feliz sólo cuando se encuentra bien consigo misma, con su cuerpo, con su trabajo, con la familia, los amigos y todo lo que le rodea.

El que está feliz internamente se siente bien y eso lo exterioriza y lo muestra a los demás sin ninguna intención, esa es la belleza interior. Estas personas se ven bien sin necesidad de maquillaje. Ocurre lo contrario con las personas que no se sienten bien por dentro y por más que se maquillen, se arreglen o se escondan detrás de unos lentes de sol, una ropa cara o intenten forzar una sonrisa, todo el mundo se da cuenta de que no están bien, ya que el estado de ánimo (los celos, la rabia, la envidia, la depresión) no se pueden ocultar.

Hoy en día la gente se gasta verdaderas fortunas en operaciones de cirugía estética, en ropa cara, en estilistas, en dietas milagrosas y en bronceados artificiales, pero nunca llegarán a cambiar de verdad, porque piensan equivocadamente que sus problemas personales se resuelven mejorando su apariencia física.

Los verdaderos cambios se hacen desde adentro hacia fuera, es decir, hacemos ajustes internos para mejorar nuestra calidad de vida.

Cuando sientas que las cosas no están saliendo como tú quieres, cuando sientas que todo pasa muy lento y no terminas de arrancar, es el momento para que te revises por dentro y comiences a cambiar.

Pensamiento:

"La mayor sabiduría que existe es conocerse a uno mismo".

Galileo Galilei

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