Como dice la canción...¡Año nuevo... vida
nueva!. Después de haber hecho nuestra tan ansiada lista de
deseos es hora de hacerlos realidad, ¿pero cómo hacerlo?, pues
siendo el líder de tu vida.
El liderazgo debe asumirse como una conducta
que podemos aprender y poner en práctica desde hoy. En el
lenguaje coloquial, el concepto de "líder" expresa una
cierta "gracia" o "carisma" que poseen
determinadas personas y que provoca que ejerzan influencia sobre
su entorno de una forma natural.
La expresión "líder"
proviene de la palabra inglesa "lead" o "leader",
que significa conducir, guiar, conductor, jefe, cabeza. Son términos
que expresan, fundamentalmente, orientación. Liderar es un arte y
para ejercerlo no es suficiente con el instinto que más o menos
poseamos para ello. Hay que desarrollarlo, conociendo y
practicando los principios aportados por la experiencia y los
avances de las ciencias humanísticas.
LA DISCIPLINA COMO CARACTERÍSTICA DEL LÍDER
Uno de los requisitos fundamentales para ser un
líder que concrete aquello que desea es el de ser una persona
disciplinada. En todos los líderes que se han destacado,
encontraremos como sello distintivo esta característica.
Es cierto que ser disciplinado implica pagar un
precio. Pero, ¿no se paga también un precio por ser
indisciplinado?. Se paga con frustración por no concretar lo que
se anhela, enojo con uno mismo, debilitamiento de los sueños y
una cara lista de precios.
El especialista en liderazgo John Maxwell habla
de la importancia de la autodisciplina para llegar a ser un líder
eficaz. Plantea algunas sugerencias prácticas para desarrollar
alguna disciplina:
1- Seleccionar las prioridades: Pensar en
dos o tres áreas importantes para uno. Posteriormente anotarlas
junto con las disciplinas necesarias para crecer y mejorar en esas
áreas. Por último, armar un plan para concretar lo que se desea.
2- Hacer una lista de razones: Anotar los
beneficios de practicar las disciplinas. Ese papel será bueno
colocarlo en algún lugar visible para nosotros. Nos resultará
alentador el mirar ese papel en el momento en que deseemos
abandonar lo que estamos intentando.
3- Desechar las excusas: Escribir cada razón
por la cual no serías capaz de continuar con tus disciplinas.
Leerlas todas y entender que necesitamos descartarlas como excusas
que son. Aún si apareciera alguna razón legítima, debemos
buscar una solución para vencerla. No permitas que ninguna razón
te haga desistir.
¿EL LÍDER NACE O SE HACE?
Existen muchas opiniones encontradas con
respecto a si un líder nace o se hace; particularmente estamos de
acuerdo con la opinión de que todas las personas tienen la
capacidad de liderazgo, pero no todas la desarrollan. Además,
pensamos que nadie se propone hacerse líder por el solo gusto de
serlo, sino más bien para expresarse libre y totalmente:
"ser líder es sinónimo de llegar a ser uno mismo"; es
decir, los líderes no tienen interés en probarse a sí mismo
sino tienen un interés permanente en expresarse. La diferencia
entre estos dos últimos aspectos es muy importante, ya que es la
diferencia entre ser conducidos, como lo son muchos hoy en día, y
conducir, que es lo que muy pocos hacen.
Debido a que es muy difícil establecer una
definición de liderazgo, podemos aproximarnos a una concepción
de éste por medio de las características distinguibles en la
mayoría de los líderes, puesto que cada uno imprime su
"sello personal" a su entorno y a la labor en que se
desenvuelven día a día. Principalmente, un líder antes de
pretender ejercer el liderazgo hacia los demás, debe ejercer un
autoliderazgo, el cual "consta de propósito personal,
valores, visión y valentía. Es el carácter que cada persona
aporta al papel de liderazgo".
El líder sabe cuáles son sus capacidades y
sus fallas, y cómo desarrollar totalmente esas capacidades y
compensar sus fallas, sabe lo que quiere, cómo lo quiere, por qué
lo quiere y cómo comunicárselo a los otros. Además, el mundo en
el que vivimos está en permanente cambio y por esto, el líder,
necesita hacer inventario de sus atributos personales que se unen
al cambio y de aquellos que se resisten.
EL DECÁLOGO DE UN BUEN LÍDER

1. Integridad personal:
Un líder tiene que ser creíble. La personas
tienen que ver en él sus valores personales: honestidad,
coherencia, compromiso, competencia. Difícilmente podrá servir
de ejemplo si no inspira esa confianza.
2. Visión:
El líder debe ser capaz de estar pensando
"diez años por delante". Debe adelantarse a los
cambios. Conviene que sea "proactivo" y no
"reactivo".
3. Mantener la moral elevada,
entusiasmar, implicar a todos en el proyecto:
Las personas lo que necesitan es esperanza e
ilusión. No se puede construir sobre el miedo o la amenaza. No
olvidemos que el liderazgo no tiene lugar en una burbuja o en un
despacho aislado, sino conviviendo con personas. Un liderazgo no
puede mantenerse si no crea entre los seguidores identificación e
implicación con el proceso de cambio que se intenta llevar hacia
delante.
4. Trabajar en equipo:
Trabajar en equipo no es sólo estar juntos y
que cada uno haga lo suyo. Es fundamental implicar al personal y
llevar a la práctica los principios teóricos que potencian los
modelos participativos. De ahí que trabajar en equipo sea un
"talento", un saber hacer las cosas, y sobre todo una
"cualidad", un estilo o conjunto de habilidades
sociales.
5. Gestor o gerente:
Hay que evitar separar el liderazgo y gestión.
Se ha de intentar no caer en la trampa de ver el liderazgo con una
visión positiva y la gestión como algo negativo asociada a
control y burocracia. El liderazgo sin la dirección es imposible
y la dirección sin liderazgo sería irresponsable.
6. Desarrollar habilidades sociales:
Nos lo jugamos todo en la relación con los
otros. El líder tiene que desarrollar un estilo o modo de
proceder que facilite la interacción. Tendría mucha relación
con lo que hoy se entiende por actuar con "inteligencia
emocional". Recordemos que "Lo más difícil no es
convivir sino comprender a los otros" (J. Saramago) Premio
Nobel de Literatura.
7. Capacidad de aprendizaje:
El líder tiene que tener una actitud
permanente de aprendizaje. Es fundamental ser humilde y admitir
que no se conocen todas las respuestas y que, por tanto, se
necesitan experiencias y conocimientos. El liderazgo no es un
lugar sino un proceso. No es un gen sino un conjunto de
actuaciones observable y cultivables". (W. Bennís)
8. Sentido del humor y posibilitar la
creación de un clima o ambiente agradable:
El líder tiene que desarrollar esa cualidad
para que cree una atmósfera cálida y agradable. De ese modo se
debe transmitir un "tono emocional interno" hacia las
demás personas sean familiares, amigos o empleados de una
organización.
9. Reconocer y valorar:
Todos necesitamos sentir que lo que estamos
haciendo tiene un cierto sentido y de ahí la importancia del
reconocimiento. Es necesario, expresar y valorar el esfuerzo de
los colaboradores.
10. Creatividad. Apertura. Flexibilidad.
Abierto al cambio:
Es fundamental fomentar la capacidad de
adaptación o flexibilidad ante las diversas circunstancias o
contextos. Una persona insegura está "bloqueada" y
cualquier nueva experiencia le perturba y provoca malestar. La
persona madura se abre a nuevas experiencias y aquello que
aparentemente es una amenaza lo convierte en una oportunidad.
Si quieres que todos tus deseos se hagan
realidad, es el momento de tomar el mando de tu vida ahora y
comenzar a ser el líder de tus propias acciones.
Pensamiento: "El fuerte determina los
acontecimientos; el débil sufre lo que el destino le
impone".