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Fecha de publicación: 19 de junio de 2007
por José Antonio Hernández Reyes
Esta es la pregunta del millón para
muchas personas cuestionándose sobre sus sentimientos sexuales y afectivos.
Pero, ¿existen una serie de requisitos que hay que llenar, para saber si soy
bisexual o no?, ¿fuera de bromas existe algún test que me pueda dar la
tranquilidad de que es lo que soy?, ¿se es tajantemente bisexual o no bisexual o
hay grados de bisexualidad?, ¿qué implicaría ser muy bisexual o poco bisexual?
Creo que una pregunta inicial indispensable es ¿de que estamos hablando cuando
preguntamos si somos bisexuales?, hay prácticas bisexuales, hay orientaciones
bisexuales y hay identidades bisexuales. Es obvio que de las prácticas no se
esta hablando, pues es mucho mas fácil y objetivo preguntarnos si tenemos o no
prácticas bisexuales y tener la respuesta de inmediato sin mayores
complicaciones, pero precisamente con la respuesta a esta pregunta comienzan las
complicaciones para algunas personas.
Hay personas que están seguras de su bisexualidad, y que nunca han tenido sexo o
que solo lo han tenido con mujeres o solo lo han tenido con hombres o que
habiéndolo tenido con ambos, solo se han enamorado de mujeres o solo se han
enamorado de hombres. A cambio hay personas que están seguras de que no son
bisexuales, de que son gays, lesbianas, heterosexuales u otra cosa. Y sin
embargo han tenido relaciones tanto con hombres como con mujeres y algunos
tienen actualmente tanto con unas como con otros y algunos piensan seguir
teniendo relaciones con ambos. ¿Por qué la incongruencia entre la práctica y la
identidad/orientación de la persona?
Y es aquí donde la definición de identidad y de orientación pueden darnos luz
sobre esta complejidad humana, problemática para un@s, indiferente o
celebratoria para otr@s. ¿Qué es la orientación sexual?, algunos autores la
definen simplemente como el deseo sexual y afectivo hacia determinado tipo de
personas, hacia quién se dirige tu deseo. Desde esta perspectiva podemos
responder a la pregunta anterior, con lo que ya sabemos, no siempre nuestros
deseos se hacen realidad y así tenemos a bisexuales sin practicarlo. Y la otra
cuestión, la atracción o deseo por alguien no es la única razón para tener sexo
con alguien. Podemos tener sexo con alguien que no nos gusta, por simple placer,
por solidaridad, por compañerismo, por juego, por diversión, ser forzard@ a
tenerlo, por dinero, porque creemos que es nuestra obligación (el debito
conyugal por ejemplo) y un sinfín de razones mas. Y así tenemos a los no
bisexuales que sin embargo practican la bisexualidad.
Y claro las razones citadas arriba si son reales para muchas personas, pero hay
mas, y es aquí cuando algunos autores definen orientación sexual como algo mas
abarcadora que el deseo y la atracción, donde también entraría nuestro estilo de
vida, nuestra autoidentidad, nuestras fantasías, entre otras cosas. Entonces ya
es una combinación de una serie de factores que por múltiples razones suelen no
ser completamente lineales. Y entonces aquí cabe preguntar, ¿qué es la identidad
erótica o sexual?, o sea el como nombramos nuestros deseos, nuestras fantasías,
nuestra afectividad. Gay, Lesbiana, Bisexual y Heterosexual son las formas mas
conocidas, aunque no todas reconocidas de hacerlo.
Es aquí donde hay dos vertientes, dos opiniones o dos respuestas. Una de ellas
dice que la manera en como nombrarnos siempre tiene que venir de una aceptación
o un descubrimiento de nuestra orientación sexual y por lo tanto tiene que ser
congruente con ella y que a partir de esta aceptación o descubrimiento lo mas
sano es que nuestras prácticas sean también congruentes con esta identidad.
Implícitamente poniendo al deseo y a la atracción como las razones mas validas o
las únicas validas para tener sexo. Claro y aquí se toma orientación sexual con
la definición mas simple dada arriba, es decir como nuestros deseos sexuales y
afectivos.
La otra es mas abierta y puede incluir a mas personas que no se acomodan con la
anterior. Para esta vertiente es claro que nosotros elegimos nuestra identidad y
que cualquier elección es valorable y sana. ¿Y como es que elegimos nuestra
identidad?, Pues mapeando nuestra sexualidad y nuestra afectividad, ¿con quién
cojemos?, ¿con quién nos gusta mas coger?, ¿de quién nos hemos enamorado?, ¿de
que género nos hemos enamorado mas?, ¿con quién fantaseamos cuando nos
masturbamos?, ¿con quién soñamos cuando tenemos sueños eróticos?, ¿con quién nos
gusta mas echar desmadre?, ¿con quién tenemos un compromiso político?, ¿quién
nos excita?, ¿quién nos hace voltear la cara?, ¿con quién nos sentimos mas a
gusto?, y bueno cada personas puede suprimir alguna de estas preguntas, por no
aplicar en su caso, o porque no se le hace importante preguntárselo y otras
personas pueden agregar otras preguntas importantes para ella.
Y las respuestas sin duda son heterogéneas y complejas algunas y otras bastante
simples y cualquiera de las dos cosas es fantástica. Me he enamorado de hombres
y mujeres, pero de mi solo se han enamorado hombres, he cogido con hombres y
mujeres, en frecuencia mucho mas con hombres que con mujeres, pero en calidad
las pocas relaciones con mujeres me han gustado mucho mas puede contestar
alguien. O no he cogido con nadie, cuando me masturbo siempre pienso en hombres
y cuando despierto excitad@ por lo que soñaba, era porque me soñaba teniendo
relaciones con mujeres, me he enamorado y se han enamorad@ de mi tanto hombres
como mujeres y tengo un compromiso político con todas las mujeres o me enamorado
solo de hombres y he cogido solo con hombres y he fantaseado solo con hombres y
me encantaría continuar así.
¿Y entonces que sigue?, pues decidir o explorar tus sentimientos y emociones y
sentir que es lo mas importante para ti, ¿de quién te enamoras?, ¿a quién
deseas?, ¿con quién tienes compromiso político?, ¿otra cuestión no mencionada
aquí?. A veces la respuesta encontrará un nombre que ya esta disponibles,
lesbiana, gay, bisexual, homosexual, buga, hétero, butch, femme, vestida. A
veces ese nombre incluirá también tus identidades y expresiones de género en la
misma palabra. A veces no lo incluirá. A veces la respuesta es que no hay
nombre, ni es deseable que haya nombre para nombrar tu deseo. A veces la
respuesta es el comienzo de una búsqueda de personas que sientan lo mismo o de
una palabra que nombre mucho mejor eso que sientes, eso que te hace vibrar y
vivir. |