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Fecha de publicación: 09 de mayo de 2007
por Gay Guatemala Internacional.
En nuestros días, la mayoría de sexólogos
aceptan la bisexualidad como una orientación sexual tan igual como la
heterosexualidad y la homosexualidad, a pesar de la existencia de varias
investigaciones que parecerían demostrar que la bisexualidad es sólo una
práctica.
Si
seguimos a los teóricos, los bisexuales
no son personas homosexuales que tienen
alguna actividad heterosexual; tampoco
son personas heterosexuales que tienen
alguna actividad homosexual, aunque, a
decir verdad, la mayor parte de los que
se dice sobre la bisexualidad se basa en
generalizaciones y aproximaciones si
verdadera base científica.
Lo
cierto es que se desconoce el origen de
la bisexualidad, al igual que el de
cualquier otra orientación sexual,
aunque muchas veces se atribuye a la
relación con el padre o con la madre.
Otros investigadores creen que la
respuesta está en el efecto de ciertas
personas en el cerebro del niño cuando
aún esta en el vientre materno. Otros
creen que no hay necesidad de buscar las
raíces de la bisexualidad, puesto que
niegan su existencia: creen que los
bisexuales son homosexuales que niegan
su orientación. Otros investigadores por
su parte, creen que todos nacemos con
una capacidad para relacionarnos con
ambos sexos, pero que dicha capacidad
pasa a socializarse en heterosexualidad
o en homosexualidad, quedando sólo una
minoría en la bisexualidad.
El Dr.
Fred Klein, en su libro "La opción
bisexual" clasifica la bisexualidad en
tres categorías: transitoria, histórica
y secuencial.
Transitoria- que se da cuando una
persona esta pasando de la
heterosexualidad a la homosexualidad.
Hacer el tránsito en sentido inverso es
menos común. Según el Dr. Klein, el paso
hacia cualquiera de esas direcciones
puede ocurrir en un periodo corto de
tiempo, pero puede tardar más de un año
en completarse. Si se evalúa a una
persona durante ese periodo, su
orientación parecerá bisexual; pero si
se hace algún tiempo después entonces se
mostrará homosexual o heterosexual.
Histórica- ocurre cuando alguien cuya
orientación es esencialmente
heterosexual o homosexual, en algún
momento ha tenido experiencias o
fantasías con una persona cuyo sexo era
contrario a su orientación.
Secuencial- en el caso de las personas
que tienen una relación con una persona
de un sexo, y a continuación, con una
del otro sexo. Su compromiso en la
relación es igual en cada caso. El
número de estas relaciones variará,
dependiendo de las necesidades de la
persona.
La idea
principal es que la persona con una
orientación bisexual no encaja en un
molde simple. Hay grados y matices de
comportamiento y actitud, todos los
cuales hay que considerar y resultan de
una complejidad que todavía no se acaba
de entender sobre porque durante siglos,
los posturas sexuales que no se ajustan
al modelo heterosexual han sido
consideradas patológicas y desviadas.
Sin embargo, la homosexualidad y la
bisexualidad dejaron oficialmente de
considerarse "enfermedades" hace ya
varias décadas. La falta de conocimiento
y comprensión sobre las personas que las
practican ha ocasionado no sólo su
discriminación, sino muchas veces su
persecución y violencia.
¿Normal?, ¿Anormal?
El
modelo heterosexual, considerado
"normal" (por ser mayoritarío), fija su
objeto sexual -y de afecto- en el género
opuesto. Sin embargo, las personas que
se sienten atraídas física y
espiritualmente por otras del mismo
sexo, o de ambos, no son un porcentaje
tan bajo de la población como para ser
considerados, ni siquiera
estadísticamente, "anormales".
El
rechazo que muchos sienten por las
personas homo y bisexuales se basa quizá
en que desafían un modelo sexual que
encuentra su fin último y valedero en la
procreación. Pero al hacerlo, no toman
en cuenta que, incluso las personas
heterosexuales la mayor parte del tiempo
ejercen su sexualidad sin el objeto de
engendrar hijos. En ese sentido, tener
sexo usando preservativo o métodos
anticonceptivos sería tan “anormal” como
tener sexo homosexual. A nadie se le
ocurriría pensar que la sexualidad de
los individuos que están afectados por
la esterilidad, o de las mujeres que
llegaron a la menopausia pueda ser
patológica o anormal.
Las
personas homo o bisexuales no eligen
libremente el objeto de su afecto. Tal y
como les sucede a los heterosexuales, se
sienten atraídos por uno u otro género
sin poder proponérselo o modificarlo.
Aquello
que sí puede elegir un individuo es
actuar o no de acuerdo a sus
sentimientos. En el caso de la
sexualidad, tratar de actuar de manera
contraria a los deseos y sentimientos un
puede causar una gran infelicidad.
El
desarrollo libre y honesto de la
sexualidad es imprescindible para la
salud plena de cualquier ser humano.
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